domingo, 29 de mayo de 2011

Ministerio del Deporte

El anuncio presidencial de constituir un Ministerio del Deporte es un ejemplo de la importancia que la autoridad da a la actividad deportiva. Soy partidario de esta iniciativa, y de todas las que se implementen para mejorar el posicionamiento social e institucional del deporte, como la de considerar el deporte un derecho de rango constitucional que hace posible los derechos a la salud, a la vida digna, a la educación y a otras manifestaciones de la personalidad.
Sin embargo, la realidad deportiva nacional no puede esperar el despliegue de esta iniciativa para empezar a mostrar cambios importantes. No sólo por una cuestión de tiempo de un trámite de esta naturaleza o de urgencias para el éxito sino porque los indicadores deportivos aún pueden ser impactados de gran forma sin necesidad de cambiar la institucionalidad.
En efecto, en Chile están disponibles todos los elementos necesarios para que el deporte sea importante y masivo. Hay infraestructura; hay deportistas; hay profesores de educación física; hay dinero. Pero no hay gestión.
No hay gestión que permita utilizar de manera sostenible la gran cantidad de multicanchas abandonadas que existen en las poblaciones chilenas. No hay gestión que permita que los jóvenes interesados en practicar deportes no sean perjudicados en sus estudios. No hay gestión que permita aprovechar la gran cantidad de profesionales universitarios preparados para hacer administración y recreación deportiva. No hay gestión que permita focalizar los grandes presupuestos destinados al deporte en proyectos sostenibles y evaluables.
En la administración pública hay múltiples iniciativas de diversos ministerios y con diferentes objetivos que tienen al deporte como plan maestro.
En las Federaciones Deportivas, no existen políticas claras ni rutas que inviten a los chilenos a incorporarse a ellas.
En la vida diaria, un padre de familia que debe criar a un hijo deportista incurre en gastos superiores a cualquier crianza normal: alimentación especial; ropa deportiva; cuotas económicas para financiar el club deportivo y/o técnicos; aportes para viajes y desplazamientos a entrenamientos y competencias; cubrir lesiones traumatológicas con baja cobertura en Fonosa e Isapres; etc.
Con gestión hay muchas vallas que se pueden saltar de inmediato.
Mientras damos a luz al importante Ministerio del Deporte, con imaginación, coordinación y/o subsidios, se puede hacer posible que miles de chilenos hagan deporte, sin afectar su presupuesto familiar, en multicanchas abandonadas y dirigidos por competentes profesionales que no tienen la oportunidad de aplicar sus conocimientos.

viernes, 15 de abril de 2011

Arbitrajes

Todos coinciden que el nivel de los árbitros chilenos ha bajado. Contamos con la dificultad propia del arbitraje, lo imprevisto, subjetivo, discrecional que supone ver falta en una acción que transcurre en una fracción de segundos y resolver en el mismo breve tiempo. Todo con el clima ambiente, el stress de la actividad, el cansancio propia de una actividad física intensa y de 90 minutos, etc. Sin embargo, coincidiremos que hay cosas de conocimiento, estilo, interpretación, rendimiento físico, ubicación en la cancha, que pueden ser gestionadas sin importar la naturaleza aleatoria del arbitraje. Para eso, debe haber una política institucional clara y recursos adecuados. Hay que generar una revolución en el sistema. Innovar en captación y formación de los recursos humanos interesados en arbitrar; aumentar las experiencias prácticas previas; la capacitación de los árbitros en actividad; los cursos de educación en reglamentos para árbitros, jugadores y otros actores vinculados a la actividad y con ello cuidar la legitimidad de la actividad referil; etc. etc. Este es hoy el desafío mayor que tiene el fútbol chileno después de la violencia en los estadios. La Selección como producto y como vehículo de imagen corporativa del futbol, del deporte y del país está firme aun cuando se haya producido el cambio de entrenador. Supervisar que los factores ajenos al juego pero que la sostienen como la disciplina, metodología, alta competitividad, etc se mantengan es la tarea en lo referido la selección. Colaborar con la autoridad que asumió el reto de erradicar la violencia en los estadios para que no haya espacio alguno en el seno del fútbol a cómplices, encubridores ni menos a autores de delitos de violencia en los estadios es un reto que se está dispuesto asumir y en el que no debe flaquearse a la primera crujidera que la aplicación de esta política genere. Mejorar el arbitraje está esperando el pistoletazo que anuncie la largada de este proyecto, que ya es casi un anhelo de sobrevivencia de la actividad. Si sumamos lo anterior, la calidad del campeonato mejorará porque simplemente ya no habrán excusas para no tener estadios, programaciones, rendimientos y actitudes de excelencia en todos los ámbitos y, por supuesto, adentro de la cancha y con la pelotita en los pies.

viernes, 8 de abril de 2011

VIOLENCIA EN LOS ESTADIOS


La violencia en los Estadios es un tema muy particular que a veces hace sonreir y siempre sonrojar a los ciudadanos que desean ir civilizadamente al fútbol. Sonreir por la frescura de delincuentes e indiferencia de las policías al interior del estadio. Sonrojar, por la verguenza de vivir en un país que no es capaz de ganarle el pulso a los delincuentes del fútbol. Hace sonreir la impunidad con la que actúan los delincuentes. Bandidos que comenten delitos comunes y especiales en los estadio, en el barrio y en los medios de transportes públicos en los que se desplazan a los recintos deportivos. Impunidad avalada por el actuar de la policía, aparentemente más preocupada de salir bien parada en las encuestas de percepción y simpatía ciudadana y de cuidar el trabajo evitando la farisea demanda de protección de derechos civiles del criminal zamarreado. Una policía que ha fracasado con su estrategia de seguridad que prefiere convenir y conceder espacios a los barristas para que cometan delitos menores para evitar males mayores. (Como si a usted ante un llamado de auxilio al 133, éste le sugiera que se deje robar una lavadora para garantizar que no le roben el vehículo). Hace sonrojar, cuando hablamos de que las instituciones están con todo avocadas a eliminar la delincuencia y conocemos estas perversas alianzas. Hace sonrojar cuando ciudadanos normales que, por apariencia y actitud, jamás han cometido ni cometerán delito alguno son humillados publicamente en revisiones previas y por la puerta del lado, los delincuentes ingresan libre y campantemente materiales prohibidos e imposibles de ocultar bajo la ropa: bombos; banderas; lienzos; etc. (En la final de la Universidad de Chile con Unión Española de hace 2 temporadas, el carabinero me quitó el diario porque podía ser usado como medio de agresión; ví que las barras tenían bombos y banderas) Se le echa la culpa a los clubes que no empadronan, no persiguen, no rechazan. Los que están a cargo de la seguridad pública son los fiscales, los policías y los jueces. El que responde es el Ejecutivo. Por eso, hay que investigar, perseguir y condenar sin importar la pasividad de los clubes. Puede resultar que los clubes, sí los mismos que ahora son garantes de la seguridad pública en los estadios, sean cómplices o encubridores de esos delincuentes. Falta voluntad política. Falta que dejen de reirse los delincuentes y que empiecen a sonrojarse las autoridades(policías, fiscales, jueces, políticos, etc). Es la hora que disfrutemos los ciudadanos serios.

sábado, 26 de marzo de 2011

Y afuera de la cancha?


Todos escriben, comentan y polemizan sobre lo que debe hacerse adentro de la cancha: que el sistema Bielsa se diferencia del Borghi; que los 4 defensas o los 3 del fondo; que hay que alinear tres delanteros o sólo dos; que hoy se deja entrar a la prensa y que se puede jugar play station; que ayer no había visitas de reconocimiento ni entrenamientos públicos....... Y afuera de la cancha? Invito a conversar mas allá de los nombres propios, sus curriculums o prontuarios, que es a lo que se reduce el debate directivo. Contra lo que se cree, el fútbol no sólo se hace adentro de la cancha. Afuera de la misma, a veces se sella la suerte de los que entran a darle a la pelota. Ocurre que los que están afuera, en vez de tener clara su pega, diseñarla y enfocarse a ella, se quieren juntar con los que están adentro y duplicar funciones. La Federación de Fútbol, la ANFP y la ANFA necesitan un cambio institucional profundo y urgente. Nuevos estatutos, nuevos reglamentos, nuevas bases de campeonato pero también se deben crear nuevas instituciones. Hay que crear una Contraloria Interna que vele por la legalidad, general y especial, de todos los actos y resoluciones. Un Centro de Perfeccionamiento que coordine las necesidades de formación y capacitación continua de los profesionales que trabajan en la Federación, ANFA, ANFP y clubes asociados para mayor eficiencia y productividad. Un Fondo de Desarrollo Institucional que genere recursos para subsidiar proyectos institucionales y fomentar el crecimiento de los clubes socios de la ANFP y ANFA. Una Gerencia de Recusos Humanos que transforme a la Industria del Fútbol en el mejor lugar para trabajar del país, fomente y destaque el empleo juvenil que otorga el fútbol profesional y apoye la empleabilidad de los deportistas y ex deportistas en otras industrias una vez que dejen la actividad deportiva. Una Gerencia de Planificación y Desarrollo Estratégico que desarrolle una visión corporativa de la industria , recoja las nuevas tendencias y desarrolle sinergias entre los clubes para generar mayor valor, negociando corporativamente frente a oportunidades comerciales similares o replicando entre los clubes chilenos las mejores prácticas de gestión nacionales e internacionales. Y, ciertamente, una Fundación que cumpla con el compromiso con la Sociedad que tiene el fútbol chileno y apoye sistematizadamente a los ex futbolistas en riesgo social. Todo lo anterior, no será posible si no hay conciencia del valor de los roles no deportivos de la Federación. ANFP, ANFA y Clubes. Menos si no hay paz social entre los dirigentes que permita pensar y debatir para generar conocimiento y progreso. Imposible, si cada iniciativa no es valorada por su propio peso sino por el origen de la misma: la voto a favor o en contra si el que la propuso es de mi bando. No sólo Borghi, sino que todos deben ser medidos por sus propios éxitos o fracasos. El éxito de unos no es necesariamente el de otros al interior de la numerosa comunidad humana que participa en el fútbol chileno.

lunes, 21 de marzo de 2011

Una gran oportunidad

El fútbol chileno se encuentra frente a una gran oportunidad de transformar sus diferencias en un factor de progreso.
Todas las alegaciones, de una y otra parte, se fundan en supuestos ilícitos estatutarios que no acaban de probarse y si lo hacen, no son suficientes para cerrar el debate.
Falta de probidad, conflicto de intereses, elecciones no competitivas, falta de diálogo, bases inconsultas, entre otros,son argumentos que se esgrimen de una y otra parte.
Sin embargo parece no haber claridad estatutaria ni reglamentaria que zanje esas diferencias. Menos doctrina ni jurisprudencia. En algunos momentos prima la buena fe, en otros la mera literalidad, y siempre queda la impresión de una injusticia o un abuso, lo que termina perjudicando la fe pública en la actividad.
En estas circunstancias es propicio tener voluntad política de cambiar, adecuar y hacer cumplir la normativa que los propios clubes acuerden.
La primera responsabilidad personal e institucional de todos los que de una u otra forma participan de la actividad es avanzar en mayor institucionalización, limitar la discrecionalidad para minimizar el uso abusivo de la misma y siempre garantizar los principios del fair play que legitiman social y moralmente esta actividad.
Antes que una lista de consenso, hay que generar una agenda consensuada y asi estaremos transformando a la institución como la rectora de una actividad que si se personaliza se contagia con la pasión y excesos propios de la dinámica deportiva.

domingo, 13 de marzo de 2011

Fútbol: según la óptica en que se mire


El fútbol es generoso como actividad pero no se le puede pedir a las instituciones lo que la actividad íntegra puede ofrecer.
El fútbol es un deporte y como tal tiene muchas externalidades: desde las lúdicas propias del juego y recreación hasta las comerciales propias de la Industria de la Entretención, pasando por las sociales de integración y cohesión social y las individuales de formación y capacitación en habilidades blandas como el liderazgo, trabajo en equipo y solidaridad.
Entidades involucradas en el Futbol en Chile:
La ANFP es una corporación de derecho privado, sin fines de lucro, que tiene que crear y desarrollar el negocio de las empresas deportivas que la integran.
La ANFA es quien tiene como fin difundir la práctica deportiva, con fines de recreo y entretención, y es otra corporación de derecho privado, sin fines de lucro que también ha organizado una competencia como producto para empresas deportivas.
La ANFP, entidad dedicda el negocio del fútbol y la ANFA, dedicada a la práctica lúdica de este juego, son socios en una tercera entidad que se llama Federación que es la que tiene como objeto principal representar al país en competencias internacionales, a través del heraldo moderno del sentimiento patrio: las selecciones.
Erramos al exigir que la forma en las que se organiza el fútbol como negocio,la ANFP, cubra las demás externalidades del fútbol ya mencionadas.Los clubes de fútbol, socios de la ANFP, son sociedades mercantiles con fines de lucro. Su objetivo es participar en la Industria del Deporte a través de una Liga de Competencia clave para el negocio de entretención y contenidos asociados.
En este mundo de paradojas, quien hace negocios (SAD) mandatan para construir el producto comercial a una entidad sn fines de lucro (ANFP). Quien debe difundir el fútbol con fines lúdicos y sociales(ANFA),acepta en su seno a empresas deportivas (SAD que militan en tercera y en cuarta división) y ambas corporaciones, ANFP y ANFA, delegan la representación internacional del fútbol en un tercero, la Federación, que no tiene fines de lucro pero que se dedica casi en exclusiva a la explotación mercantil del mejor producto comercial que ha construído el fútbol chileno: la selección nacional. Una selección chilena a la que a su vez se le exige la representatividad de los valores patrios más propios de una vocación que de una oportunidad comercial para quienes asumen dicha representación.
Entonces, hay que pedir que cada cosa esté en su lugar y cada cuál esté en lo suyo, para que entre otras cosas, sepamos quien es el enfermo al que hay que remediar.
La ANFP debe dejar de ser una corporación sin fines de lucro si sus socios nacieron para éste. La ANFA se debe focalizar en el deporte como herramienta social y de progreso personal, abandonando productos comerciales en su seno. La Federación debe buscar la representatividad deportiva del fútbol del país y no ser el vehículo encargado de generar el financiamiento del déficit operacional que las empresas deportivas no pueden generar en su giro habitual dentro de la ANFP.
Si hay mal negocio o malos productos comerciales en el fútbol,la ANFP responde. Si el futbol no es usado como herramienta de desarrollo social y personal en el país, la ANFA responde y si la representatividad deportiva del fútbol chileno es mala, la Federación responde.
Si no se avanza en definir los roles de los distintos actores del fútbol chileno, estamos fallando porque el primer paso de responsabilidad y eficiencia de cada cuál es ser eficiente en lo suyo, por mucho que en esta confusión de roles, una entidad o persona desarrolle con éxito alguna cuestión que correspondía hacerlo a otra distinta.

martes, 8 de marzo de 2011

Federaciones Deportivas y Fútbol


La crisis del fútbol chileno tiene un trasfondo mayor del que a simple vista nos parece.
Varias lecciones que el fútbol y el deporte chileno deben aprender:
1.-Compromiso con la Sociedad: ninguna actividad pública -entendida como tal las que tienen impacto en la sociedad con o sin fines de lucro- puede desconocer el entorno en el que funciona.
2.-Buen Gobierno Corporativo:las normas de transparencia y buen gobierno corporativo afectan incluso a aquellas entidades privadas en la medida que, como el caso anterior, involucran a la comunidad.
3.-Función Jurisdiccional: el derecho deportivo faculta a las entidades a crear su propio régimen disciplinario y jurisdiccional. Sin embargo, es indispensable que esta función se apegue a los principios generales del derecho en especial la independencia y autonomía de los jueces, eliminando todas las instancias en las que se puede ser juez y parte a la vez.
4.-Industria del Futbol Profesional: los diversos clubes socios de la Federación y de la ANFP son actores que participan en la Industria del Fútbol Profesional. Y a pesar de la competencia implícita en la actividad deportiva, son parte de un proyecto común que trasciende a los operadores puntuales y que tiene objetivos y procedimientos que deben ser compartidos por todos, como asimismo hay espacios de crecimiento que sólo son posibles si se actúa con unidad y sinergias, sin caer en la colusión y dominación.
5.-Gestión de Personas: la inteligencia emocional en la relación con el entorno interno y externo; la capacidad de comunicación y la capacitación permanente de todas las personas ( directivos, técnicos, futbolistas, arbitros, administrativos, etc) que hacen posible la Industria del Fútbol Profesional, son condiciones de existencia y, a estas alturas, un imperativo ético, que trasciende a la mera necesidad de productividad y eficiencia de los recursos.
Los invitamos a descubrir otras oportunidades en esta crisis, convencidos que la solución a la actual es inevitable por la propia gravedad de la misma, pero que no significará crecimiento para la actividad y amenaza con volver a repetirse más temprano que tarde.