Los accionistas y directores de Unión Española SADP me han honrado con la Presidencia del Directorio del club deportivo que, desde 1897, representa en el fútbol profesional a la Colectividad Española Residente en Chile. Por mandato de la Ley 20.019 sobre Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales la histórica corporación de derecho privado sin fines de lucro, Unión Española, debió transformarse en una Sociedad Anónima Deportiva Profesional y en ese carácter fue adquirida por el Colegio Internacional SEK-Chile quien a su vez es parte de la Institución Internacional SEK. La Institución Internacional SEK es una corporación educacional española fundada en 1892, con más de 100 años en la educación privada y con presencia en 12 países de Europa, América del Norte, Centroamérica, América del Sur y Sud-África. En Chile tiene 2 colegios en las comunas de Las Condes y Con-Con. Además el Grupo SEK es es propietario de la Universidad SEK-Chile. Como toda sociedad anónima, Unión Española SADP, es una persona jurídica con sus propios objetivos, políticas y estrategias, con un gobierno corporativo integrado por directores representantes del accionista y también por directores independientes. La política institucional y deportiva del club apunta a un crecimiento sostenible en el tiempo, apuntalado en un decidido compromiso del accionista con el futuro del club; en una gestión muy racional y eficiente en todos sus estamentos administrativos y en una dirección técnica competente y con fuerte liderazgo para sostener un modelo de trabajo que no sólo se ha transformado en un exitoso estilo de juego sino en un activo del club. Unión Española no alcanza a financiarse con las fuentes tradicionales de la Industria del Fútbol -recaudación, televisión y marketing- por lo que está obligada a una gestión innovadora y responsable en una actividad de alto costo operacional y en la que algunos también compiten capturando los mejores recursos humanos del otro, lo que no sólo los fortalece sino que, de paso, debilita al rival. Por ello, los que están en el fútbol saben que a veces, y a pesar de la intención en contrario, hay que allanarse a las oportunidades que se les presentan tanto a los jugadores como a los propios clubes. La viabilidad del club por un lado y el compromiso del jugador por otro, son factores clave para que haya excelencia sustentable. No se trata de mercancías sino de personas que tienen derecho a recibir oportunamente buenos salarios y/o asegurar su futuro abogando por el cambio o transferencia. Por ello, es errado leer que tras la venta de jugadores íconos hay una voluntad directiva de liquidar o renunciar a la grandeza de los clubes, sino todo lo contrario. Unión Española SADP es uno de los cuatro clubes que dispone de estadio propio para competir, lo que en su momento demandó al nuevo propietario una millonaria inversión en remodelación y obliga a nuestros gestores a financiar permanentes gastos de mantención y administración, costos que no tienen los demás clubes que no mantienen y sólo usan instalaciones públicas, generalmente municipales, contra el pago de un canon de arriendo. Como el estadio propio de UE sólo se usa para competencias, para los entrenamientos, tanto del primer equipo como del fútbol joven, se han suscrito convenios de uso con dos importantes complejos deportivos privados mejorando la calidad de la infraestructura de apoyo. Sin perjuicio de lo anterior, desde hace algunos años hemos estado reuniéndonos con diferentes Municipalidades de la Región Metropolitana para levantar a la brevedad una ciudad deportiva cuya construcción ya está financiada. También es clave para darle sustentabilidad a un club el trabajo del fútbol joven. Los jugadores formados en nuestra cantera y que están jugando en el primer equipo son la mejor prueba de ese buen trabajo y hablan más que mil palabras. Aún tenemos asignaturas pendientes en dicho trabajo y vamos por la mejora continua. "Orgullo de Generaciones" lo hemos hecho nuestro lema y nos obliga a recordar nuestra historia, acercarnos a la colectividad española y, en especial, a nuestros hinchas y deportistas de siempre. Nos interesa recuperar la relación con nuestras raíces y hemos abierto la puerta del club a todos los que deseen abonarse en condiciones muy favorables. Este año 2015 cumplimos 40 años del Vice-Campeonato de la Copa Libertadores de 1975 y 10 años del Campeonato Oficial 2005. Ambos hitos los vamos a celebrar reconociendo a sus dirigentes y deportistas tal como lo hemos hecho al entregar un carnet vitalicio que permite el acceso liberado a nuestro estadio a todos los jugadores que integraron nuestros planteles alguna vez campeones. Queremos que nuestro estadio siga siendo un lugar para ver fútbol en familia y tenemos el desafío de ir mejorando todo aquello que sea necesario para que los asistentes vivan buenas experiencias en el Santa Laura-Universidad SEK. El deporte de alto rendimiento requiere un factor motivacional. Por eso, se dispara en el pie el hincha que insulta y menosprecia a su jugador en vez de apoyarlo y animarlo. El hincha debe asumir que es la continuidad del video motivacional o la arenga técnica y en nuestra cancha ese apoyo se valora con creces y nos debiera enorgullecer como atributo social. Unión conoce historias propias de héroes indomables a la hora de conquistar sus sueños. Su legado lo recogemos todos y, en especial, nuestros propios jugadores que un día también dejaron sus hogares y sus familias para ganarle a la vida, igual que los emigrantes españoles que fundaron Unión Española.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Educación: una mirada desde la cancha
Esta no es una versión más del reiterado discurso de los valores sociales asociados a la práctica deportiva. Es indesmentible que el deporte es una escuela de habilidades sociales que complementan la instrucción en temas técnicos pero que - a diferencia de éstos - no caducan y acompañan al alumno durante toda su vida y en diferentes puestos de trabajo e industrias por lo que también se les conocen como " habilidades transportables". El ánimo de esta columna es reivindicar a un grupo de interés de la educación que no ha estado en el radar de las reformas publicitadas. Escribo para apoyar el derecho a la educación de los miles de deportistas a los que el sistema ignora y les impide conciliar su derecho a la educación y su legítimo derecho al deporte que ya sabemos trae importantes beneficios sociales. Hoy un joven deportista, en especial si es de alto rendimiento, no tiene facilidades de estudio ni puede acogerse a planes de educación especial en un establecimiento tradicional. Las opciones de alumno libre, vespertino y/o el régimen de dos años en uno es restrictivo y la condición de deportista no habilita per se a ejercerlas. En todos los casos, se está a la discreción y buena voluntad de un colegio o profesor comprensivo. Este joven ni siquiera tiene derecho a postergar una prueba si ésta coincide con una competencia deportiva. Es frecuente escuchar quejas contra establecimientos o profesores sin ninguna empatía con el deportista que menosprecian la cultura física rebajando con dicho desaire su propio acervo y prestigio académico. En la práctica, por los beneficios que espera obtener en el futuro dedicándose al deporte profesional, el joven deportista, avalado por su familia que en la mayoría de los casos no tiene recursos para pagar colegios especiales para deportivas, abandona el estudio formal. Así es, por ejemplo, en el caso del fútbol donde los muchachos con condiciones y futuro se retiran del colegio y se preparan para trabajar en la profesión de futbolista gracias a la formación gratuita que les da su club de fútbol. En Chile miles de deportistas, con recursos propios y subsidiando al estado en su obligación de educar, se forman con calidad en habilidades transportables y cientos de ellos en la carrera de deportista profesional si hacen de la práctica deportiva su forma de vivir. Es curioso y contradictorio que el propio Estado tolere que los agentes a los que entrega millonarios recursos para educar prohíban o dificulten este derecho a los estudiantes que son deportistas de alto rendimiento. Universidades, institutos y colegios financiados por el estado hacen imposible con sus reglamentos y normas internas que los ciudadanos hagan deporte y, de paso, impiden que se cumplan objetivos estatales a los que también se destinan recursos públicos. Es una contradicción que debe eliminarse no sólo por una cuestión de coherencia política sino por una ordinaria buena gestión. Sugiero más voz y principalmente más oídos para los deportistas en el debate educacional. Pido apoyo efectico, con normas imperativas a los establecimientos educacionales de cualquier condición, para establecer planes de estudios que hagan posible los derechos sociales al deporte y a la educación. Aprovecho para destacar a los clubes y dirigentes del fútbol profesional. El fútbol joven es “de facto” un colegio técnico-profesional que educa con las habilidades necesarias para ejercer la legítima profesión de futbolista. Profesión que, en un país con escasas ofertas de trabajo juvenil, permite a miles de jóvenes trabajar y ganar sueldos dignos que superan con creces la remuneración media de otros empleos en el mercado laboral chileno. El fútbol desde siempre ha salido a captar su fuerza laboral mostrando una visión que no todas las industrias nacionales han tenido pero que ya la empiezan a necesitar. Forma y emplea a cientos de jóvenes sin recibir ninguna ayuda estatal en un contexto donde fluyen millones en subvenciones escolares y subsidios de empleo juvenil hacia establecimientos y organismos que no muestran resultados tan probados como los del fútbol. Es de justicia reconocer la contribución del fútbol tanto a la educación en habilidades sociales como a la formación para el empleo de la juventud. También lo sería -tal como se hace en otras áreas con empresas y corporaciones- evaluar que se destinen fondos públicos para ayudar a financiar esa notable contribución educativa y laboral del futbol chileno.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:10
0
comentarios
Deporte e Hispanidad en Chile
En Octubre es inevitable recordar los hechos históricos del Encuentro de Dos Mundos por el Viaje de Colón a las Indias Occidentales. También es el Día Nacional de España y por ello se convocan todos los emigrantes españoles radicados en Chile y que han dado vida a una potente red de instituciones españolas desde Arica a Punta Arenas conocidas como los Centros o Estadios Españoles. Al recordar la influencia española en distintos quehaceres de nuestra vida nacional, surge el deporte como un ámbito donde la figura de España y sus emigrantes también está presente. El futbol chileno tiene entre los equipos fundadores de la Liga Profesional a Unión Española, club que ha escrito páginas deportivas brillantes. Ha ganado en siete oportunidades el Campeonato Nacional; dos veces la Copa Chile y una vez el Vice Campeonato en la Copa Libertadores de América. Su Estadio Santa Laura-Universidad SEK no sólo es el mejor recinto para ver fútbol en Chile sino que es considerado desde siempre el Estadio del Fútbol Chileno. Asimismo, dos destacados presidentes de la Unión Española, Francisco Fluxá y Abel Alonso, presidieron la Federación de Fútbol y llevaron a Chile a los mundiales de Alemania 74 y España 82. Hijos y nietos de emigrantes españoles jugaron por las selecciones chilenas en los mundiales el 62, 66 y 98 como Honorino Landa, Manuel Rodríguez y José Luis Sierra. Para finalizar con el fútbol, y a riesgo de cometer muchas omisiones, recordamos que Coquimbo ha rendido homenaje con el nombre de su estadio mundialista a un gran emigrante español y dirigente deportivo de la Cuarta Región don Francisco Sánchez Rumoroso. San Luis de Quillota debe su nombre, y su nacimiento, al Hermano Luis religioso marista de nacionalidad española. Iberia de Los Angeles tiene su origen en los españoles republicanos que a la sombra de la sotana del Cura Lizama dieron vida a este club de indudable raigambre hispana. Curicó ha sido testigo de la permanente alianza entre la colectividad española, a través de los emigrantes Jesús Pons Franco y José Fernández Balbín, con el Alianza y Curicó Unido respectivamente. Everton de Viña del Mar y la aragonesa familia Martínez-Segú juntos han escrito páginas de oro del club ruletero. En el baloncesto, Unión Española de Santiago, Unión Española de Valparaíso, Unión Española de Temuco; Deportivo Español de Talca y Deportivo Español de Osorno han escrito páginas brillantes del basquetbol chileno. En el ciclismo, el Deportivo Español de Curicó, formado por emigrantes españoles como Boada, Dosal, Corta, Toral, Fernández y otros, junto al Unión Ciclista de dicha ciudad, transformaron a la provincia de la Séptima Región en la capital del ciclismo de Chile y cuna de extraordinarios ciclistas campeones chilenos y panamericanos de la especialidad. El rodeo y la crianza de caballos chilenos tienen en españoles y sus descendientes a destacados corraleros, criadores y dirigentes. Presidentes de la Federación del Rodeo Chileno y de la Federación de Criadores de Caballos Chilenos como Leonardo García, Oscar Lería y Luis Iván Muñoz son hijos de emigrantes españoles que han sabido liderar el crecimiento de esta actividad deportiva. Deportes olímpicos chilenos, como el tiro, también tienen en hijos o nietos de españoles grandes cultores como el medallista olímpico Alfonso de Irarruizaga. También hay campeones mundiales en deportes de paleta –frontón, pelota vasca, trinquete- en los Estadios Españoles de Santiago, Concepción y Valparaíso. La esquiadora acuática Valentina González y los triatletas José Pablo, Macarena y Catalina Zalazar Ezquerra hablan de una presencia permanente de miembros de nuestra colectividad en el paisaje deportivo nacional. Actualmente, se encuentra en España adjunto a la Embajada de Chile en dicho país el ex futbolista Carlos Caszely quien está ad portas de firmar un convenio de colaboración con el Ministerio del Deporte de España. Hay mucha transferencia de conocimientos y experiencias de la política deportiva española la que desde Barcelona 92 ha permitido un desarrollo importante del deporte español. El deporte en Chile se ha hecho entre todos. Los alemanes y el hockey césped y atletismo; los italianos el fútbol, natación y ciclismo; los croatas y el basquetbol; los palestinos y el fútbol y muchos ejemplos más. He querido destacar que el deporte, como en otras variables sociales, también es una buena herramienta de integración de extranjeros. Espero que más pronto que tarde, hablemos de lo bien que nos ha hecho la llegada de inmigrantes argentinos, bolivianos, colombianos, cubanos, peruanos y de otras latitudes. Al final del día, Chile y también nuestro Deporte, lo construimos entre todos.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:09
0
comentarios
El Mundial de Brasil
Finalizada la emocionante actuación de nuestra selección en Brasil 2014 emergen algunas reflexiones para compartir en el tercer tiempo mundialista. El valor de la convicción: No creo que en el deporte ni en otros ámbitos haya fórmulas o metodologías ganadoras "per se". Pero es indudable que una vez adoptada alguna fórmula hay que dotarla de legitimidad y jugarse a fondo por la misma. Por ello, la convicción en sus medios demostrada por la selección chilena es un ejemplo de mucho valor no sólo para nuestro fútbol sino para la vida nacional. Futbolistas jóvenes: Las nuevas generaciones irrumpen con señalado éxito en el campeonato mundial y son muchísimos los futbolistas de corta edad que asoman como figuras e incluso líderes en diferentes selecciones. El protagonismo alcanzado en la selección de Chile por jóvenes jugadores reafirma lo anterior y de paso demuestra las ventajas de tener un futbol joven desarrollado. Es indudable que la capacidad de estos jóvenes deportistas se ha desarrollado por su emigración temprana a ligas europeas pero ello no debe ser impedimento para apostar por otras herramientas de desarrollo de este estamento. Potenciar nuestros torneos de cadetes y participar en torneos y giras internacionales a nivel de clubes y selecciones nos ayudará alcanzar una alta competitividad de nuestros futbolistas para beneficio de nuestros clubes y nuestras selecciones. Entrenadores con años sabios: Si los futbolistas se toman el protagonismo de sus selecciones nacionales, a una edad en que la mayoría de los nuestros aún piden plazo para madurar, en las bancas pintan las canas. Sexagenarios entrenadores nos demuestran que la modernidad es cuestión de actitud y flexibilidad porque en las canchas estos experimentados técnicos nos ofrecen innovadoras variantes tácticas y modernas técnicas de liderazgo grupal. Un mensaje -sino un llamado de atención -a un país que jubila en todos los ámbitos demasiado pronto a no despreciar por la edad a profesionales destacados que son una vigente e inagotable fuente de conocimiento y enseñanza. Espectáculo y disciplina en estadios: Todos queremos asistir a un espectáculo de primer nivel. Pero no se transforma en ello un partido por el mero hecho de ser entretenido. El primer desafío de los organizadores es la preocupación por los detalles que hagan agradable la visita al estadio. El ciudadano corriente que mira al fútbol sin nuestra pasión de hinchas tiene la sensación que en el fútbol no tenemos aprecio por el "cliente" y aparentamos un foco excesivo en los costos de producción que afecta, por ejemplo, la adecuada cantidad de boleterías , torniquetes y margen de horarios para acceder y salir fluida y expeditamente del estadio. Tampoco nos ven enfocados en erradicar la violencia en los estadios y para ellos es un tema clave a la hora de decidir asistir a nuestros partidos. Exigir disciplina a los desordenados cuenta con el apoyo ciudadano y no debiera haber cálculos políticos ni temores por las molestias que a algunos les puede ocasionar la legítima actividad represiva. Lo que hizo Brasil fue poner en la balanza justa los derechos con las obligaciones del hincha. Formación y Capacitación: Es evidente que capacitarse no es sinónimo de ignorancia y por ende los técnicos, jugadores y dirigentes chilenos debemos abandonar el prejuicio que tenemos al respecto y fomentar iniciativas para hacerlo. Por ejemplo, ¿hubo algún seminario, charla o coloquio con Manuel Pellegrini sobre sus aprendizajes en la liga inglesa que sirviera incluso para que aquellos que lo saben todo comprobaran "lo adelantados" que están sobre el ingeniero?.¿Hemos intentado replicar las mejores prácticas de otras federaciones aprovechando la gran capacidad de relacionamiento y vivencias que tienen nuestros dirigentes nacionales? ¿El Estado está dispuesto a asociarse al fútbol no sólo como plataforma publicitaria sino como como una herramienta valiosísima para apuntalar proyectos-país tales como la difusión de la imagen país en el exterior, la generación de empleos juveniles, el desarrollo de habilidades blandas en el mundo escolar y universitario y/o la generación de hábitos de vida y alimentación sana? Captación de jugadores: Es evidente que en los clubes afiliados a la ANFP hay muy buenos futbolistas jóvenes pero ellos no son ni los mejores ni los que juegan más cantidad de partidos o tienen las mayores exigencias propias de la competitividad. Lo anterior, transforma en una oportunidad la revisión de nuestros procesos de captación de futbolistas jóvenes incluso para las selecciones menores y la definitiva conciliación del colegio y fútbol joven que permita a los jugadores con vocación de desarrollo intelectual no tener que abandonar sus estudios para mantener vigencia en el fútbol joven. Hemos avanzado mucho en la industria del fútbol chileno. Este deporte y su gente es más de lo que nosotros mismos creemos.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:08
0
comentarios
Embajadores Deportivos
Muchas voces han comentado la decisión del gobierno de designar a Carlos Caszely, agregado de deporte en España. Comparto esa designación por lo que representa agregar a nuestra institucionalidad otra herramienta favorable al desarrollo deportivo de Chile. Hay consenso en la importancia social del deporte y lo clave de esta actividad para el desarrollo de políticas públicas orientadas a satisfacer derechos ciudadanos como la recreación, salud, educación y trabajo. Un país deportivo, con bajas tasas de sedentarismo, tiene beneficios que es inoficioso seguir recordando. Una competencia internacional con participación competitiva de chilenos genera una movilización social y una imagen país evidente. En un mundo en que el conocimiento cambia a velocidades insospechadas, más que acumular datos y técnicas condenadas a quedar obsoletas de inmediato, estamos obligados a “aprender a aprender” y para ello son relevantes las habilidades sociales de la persona tales como el liderazgo, trabajo en equipo, flexibilidad, empatía, esfuerzo, disciplina y otras que encuentran en el deporte una muy buena escuela. En un contexto en que la juventud tiene problemas de acceso al empleo, el deporte profesional es un importante empleador de jóvenes y, de paso, muestra impresionantes casos de promoción social. (Y no sólo me refiero a los seleccionados del fútbol sino que también a los miles que trabajan como futbolistas en Chile con sueldos muy superiores al que podrían aspirar en otras industrias; a los que en otros deportes han desarrollado una carrera deportiva profesional en el extranjero y a los cientos que han financiado sus estudios con becas deportivas en Chile o en el Extranjero, especialmente USA). Este nombramiento supone un reconocimiento para el deporte y una oportunidad para realizar algo que jamás se ha hecho: articular iniciativas de provecho para el Deporte Chileno importando experiencias y enseñanzas desde en el mundo deportivo español y europeo. Hay algunos que señalan lo innecesario de una agregaduría para generar esos contactos en plena época de las redes sociales y la interconectividad. Sin duda que hoy es fácil hacerlo todo “sin moverse del escritorio” gracias a la tecnología pero desgraciadamente nada se ha hecho. ¿Cuántas conferencias con intelectuales extranjeros se han articulado para los jóvenes alumnos de las escuelas conectadas a banda ancha e internet por la Red Enlaces? El propio deporte nos enseña que lo más valioso es jugar y hacerlo constituye desde ya un mérito. Es precisamente con las nuevas tecnologías que se pueden generar diálogos de valor para todos los estamentos del deporte chileno. Charlas y conferencias de entrenadores, deportistas o dirigentes exitosos que a través de la telepresencia, videoconferencia o el streaming puedan dirigirse a deportistas del norte y sur del país en un diálogo directo que democratice el conocimiento deportivo. Sin embargo, ello será posible no sólo con las nuevas tecnologías sino que demanda el impulso de alguien con las redes e influencia suficientes para convocar a los maestros idóneos y concretar esas lecciones magistrales a distancia. Estoy seguro que Carlos Caszely tiene la capacidad y, por la importancia del desafío, es quizás el partido más difícil que jugará en el extranjero uno de los más grandes futbolistas chilenos de todos los tiempos. Convencido que estamos dando otro paso en el posicionamiento institucional de una actividad social muy relevante, el deporte no sólo merece el nombramiento de un agregado deportivo en España sino en otros países punteros en el desarrollo deportivo. Y no sólo Carlos Caszely, también Elías Figueroa, Marcelo Salas, Iván Zamorano, Roberto Muñoz, Manuel Aravena, Alejandra Ramos, Sebastián Keitel, Pablo Squella, Jaime Fillol, Patricio Cornejo, Fernando González y tantos otros que pueden contribuir a través del deporte al desafío de transformarnos en un país mejor.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:07
0
comentarios
El Fútbol como Escuela Social
Son innumerables los actores de todo el ámbito nacional que evangelizan sobre los valores asociados al deporte. Desde las frías aulas ejecutivas para potenciar liderazgos y productividad hasta las filantrópicas obras sociales para destacar el valor de la solidaridad y el trabajo en equipo Pero también son innumerables las veces en que esa retórica es un mero discurso que ni siquiera avalan los hechos de no pocos dichos evangelizadores del deporte. Terminan ganando los constructores en vez de los espectadores, los productores en vez de los hinchas, los analistas en vez de los actores. La cercanía del fútbol y de nuestros futbolistas y entrenadores, en vez de transformarse en una cualidad, se utiliza como debilidad haciendo apología de lo distante y de lo extraordinario como remedios y confundimos valor y precio. La educación en habilidades sociales recitada por los expertos, tiene en el fútbol una eficaz herramienta. La ocupación de los espacios baldíos en barrios y poblaciones, recetada como remedio contra la delincuencia, tiene en la cancha de fútbol un “gancho” bueno y barato. La educación cívica, añorada en la vida democrática, tiene en el juego limpio, el respeto al árbitro y al adversario una cátedra. El legítimo activismo de las minorías y de los derechos fundamentales han instalado exitosamente en el país la conciencia que una mayoría pisoteando a los demás es una dictadura encubierta y es tema ciudadano el respeto por todos, cualquiera sea su origen, condición u orientación. La guerra contra el racismo que el fútbol ha declarado es prueba suficiente del apoyo de este deporte a causas socialmente valiosas, por citar casos recientes. Los innovadores y emprendedores nos han convencido que la cultura del éxito termina generando frustraciones y poca iniciativa. Nos incentivan a respetar el fracaso, a mirar en él una enseñanza y volver a empezar. ¿No es eso acaso una gran lección del fútbol, en que nada se escribe hasta el minuto 90 del partido o hasta la última fecha del campeonato? Para todo podemos encontrar ejemplos en el fútbol. Ejemplos validados y comunes, difundidos y conocidos. De lo bueno y de lo malo. En esa línea, debemos concordar que el valor social del fútbol es para siempre y para todos los casos. Como la lealtad y honestidad no es indivisible, el fútbol es siempre una plataforma de aprendizaje o jamás. Pero nunca a medias. El caso que desgraciadamente afecta a Johnny Herrera y a la familia de la víctima, por los hechos que el futbolista ha sido condenado por nuestros Tribunales de Justicia, nos pone en una disyuntiva compleja y difícil. Por ello más que respuesta hay preguntas y más que certezas la duda de quienes sentimos un deber aprender y actuar correctamente. La sociedad acordó dirimir a través de la organización política, las normas jurídicas y el acto de juicio de autoridad los conflictos sociales. También ha considerado que todos merecen una justa reparación y proporcionada sanción. Exime, atenúa o agrava las conductas agraviantes según antecedentes y circunstancias. Escucha, prueba y sanciona. Posteriormente, debe desplegar las condiciones para que la vida vuelva a funcionar con los dolores propios e irrenunciables, acogiendo a víctimas y victimarios. Perdonando y arrepintiéndose. Para todos una segunda oportunidad. Los Estados se esfuerzan por compensar a las victimas e integrar a los victimarios. Esto que parece la racionalidad más elevada y una de las expresiones de la categoría humana de nuestra naturaleza, es de suyo complejo y difícil de digerir y tolerar. Y con razón. ¿Tiene en ese esquema un deportista famoso los mismos derechos de un victimario desconocido?. ¿Puede su condición de futbolista cercenar su derecho a la rehabilitación? ¿La condición famosa le impide reinsertarse? ¿No es acaso precisamente esa pública y famosa condición lo que le convierte en un exponente importante de los valores y mensajes de una sociedad que da oportunidades de reinsertarse socialmente a los que han caído?. ¿Cree en la rehabilitación social de los que han delinquido, contempla como humano y hermano al pecador quien sólo da oportunidades a algunos y se las cierra a otros? No tengo la respuesta, solo tengo la inquietud. Pero creo que en el fútbol, donde queremos instalar el juego limpio y la justicia por sobre normas, prejuicios y personas, no debiéramos tener duda alguna de como obrar en estos casos. Muchos miran y muchos aprenden de los actos del fútbol. De ahí la invitación a encontrar una respuesta. Condenar perpetuamente y desconfiar por siempre no es la clave de una sociedad adulta y democrática. No creo en las condenas sociales, en los juicios por los medios ni en las sospechas como plena prueba. Considero un crimen atroz contra los principios del estado de derecho cuándo detrás de un juicio justo no se aceptan las sentencias absolutorias de los tribunales de justicia y se persevera en la sospecha como verdad final y se considerar que si no hay condena se amañó el tribunal. Ceo en la rehabilitación y en la segunda oportunidad. Es más, la debió tener el “Cóndor” Rojas, condenado a perpetuidad. (Aún su caso es digno de atender en tribunales internacionales por tamaña violación a sus derechos fundamentales). De la misma forma, y porque hay que perdonar 70 veces 7, creo en el derecho de Johnny Herrera. Creo en el futbol porque creo en el deporte y creo en éste porque creo en el hombre. También y mucho, en usted.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:07
0
comentarios
Finales de Campeonato
La mayoría de las ligas están llegando a su término y con ello vuelven al tapete temas vinculados a los incentivos para ganar, equipos alternativos y otras conductas que se hacen aparecer reñidas con el “fair-play”. Ligas como la inglesa y la española demuestran que no hay rival pequeño ni alineaciones más o menos favorables después de los tropezones impensados del Liverpool, Chelsea, Manchester City, Atlético Madrid, Barcelona y Real Madrid. Ello parece demostrar que más que un incentivo extraordinario o ser titular del equipo, es la competitividad de los jugadores lo que más incide a la hora de jugar. Es un tema que aún tiene mucho camino por recorrer. La transparencia e integridad viene en camino hacia el fútbol y para quedarse. El apego al tenor literal de la norma, en el ámbito de la justicia deportiva es cada día más cuestionado. La liga española ha instalado un departamento de integridad y el tema se empieza a conversar abiertamente en los planteles. El fair-play financiero ya en aplicación, no sólo mirará el gasto asociado a la confección de plantillas sino que terminará con la legitimidad de todo tipo de incentivos y no sólo con aquellos que incentivan la derrota propia. En el intertanto, y mientras no se institucionalice la autorregulación y control ético de la actuación, la sospecha seguirá siendo suficiente para condenar y con ello afectar una actividad que, como todas las humanas, tiene mucho paño que cortar. Las altas exigencias de las ligas modernas y la proximidad del Mundial Brasil 2014, también levantan el tema de las lesiones de los deportistas y frente a ellas buscamos explicaciones y responsables si alguna afecta nuestros colores. El fútbol profesional es un juego que los aficionados leemos con ojos de entretención pero la trastienda demuestra que para sus actores es una actividad que demanda sacrificios al límite del rendimiento del cuerpo humano y no sólo de un buen estado físico. Si los incentivos, alineaciones alternativas, falta de competitividad y lesiones influyen en los resultados inesperados o en las bajas físicas sorprendentes, hay un factor más influyente aún: la fortaleza mental que debe imperar en este ambiente. Los entrenadores a estas alturas de la competencia, por ejemplo, más que tácticas de juego se orientan a encontrar herramientas para evitar que sus jugadores se relajen, incentivarlos a mantener en alto el espíritu, estén adentro de los partidos y no sean sobrepasados por la necesidad del rival. En nuestros días, los deportistas de alto rendimiento y en especial los futbolistas de élite, son desbordados por el personaje en que se transforman y los hinchas los sacamos de la categoría humana para considerarlos un elemento más del juego “on line” que para todos se ha transformado el fútbol contemporáneo fruto de la simbiosis de pasión, fanatismo, emoción, entretención que nos deparan las grandes competencias y la televisión. En las consolas de juegos no hay lesiones, hay instantaneidad y disfrute pleno del “actor-espectador” que es el propietario de la misma. Por eso, a nada de ello queremos renunciar cuando como hinchas nos sentamos frente la televisión a ver a nuestro equipo o selección favorita para jugar “nuestro partido y con nuestros gamers”. También no renunciamos a tener los mandos de este juego, aunque sea real, esté ocurriendo a miles de kilómetros de distancia y lo estén practicando personas tan autónomas como nosotros mismos. Nuestros jugadores son nuestros héroes pero en el fondo nuestros héroes somos nosotros mismos. Imposible renunciar a lo que hemos previsto y hemos damos por cierto aunque esté en el tiempo por venir. Casi una burla “pedir a Dios que nos ayude” o “la suerte nos acompañe”. La sociedad de la competencia e individualismo no concibe la solidaridad y lo imprevisto. (El terremoto y el incendio, por ejemplo, son unos invitados de piedra que osan romper la previsibilidad y por ende hay que culpabilizar y apresar a tantos como se pueda porque no es posible que la naturaleza sea capaz de superarnos o alterarnos la ruta lógica). Nuestro héroe no puede fallar en nada y si cae, tal como si fuera un corte de energía o una falla del dispositivo de la consola, nos debe bastar “un toque” para que esté de vuelta. En caso contrario, “algo huele mal en Dinamarca”. No se me puede “aguar” la fiesta del mundial, el asado ni el paso a la segunda ronda simplemente porque ya lo tengo programado, listo y contratado. El héroe empieza a tomar color de villano. Su salud es de hierro, que por ello es héroe, y está obligado a responder a la categoría de tal so riesgo de defraudarnos. Tener la capacidad mental de superar estas presiones permite al final de la temporada ganar partidos aparentemente fáciles o mantener rendimientos como si recién empezara ésta. Sin duda, tener dicha fortaleza mental es, al final del día, lo que les da la categoría de héroes deportivos a los grandes jugadores. Son ellos, con su esfuerzo personal siempre anónimo y pocas veces valorado, los que han forjado su propia carrera y han creado las condiciones para llegar a ser imanes que arrastran nuestros sueños, nuestras pasiones y también a cientos de personas, empresas e industrias completas que, literalmente, viven de ellos o para ellos. Considerar que por su importancia, magnanimidad y rendimiento colosal los grandes deportistas no pueden caer, habla más mal de nosotros que de su propia debilidad. Son seres humanos y tienen derecho a ser vencidos por la naturaleza como lo es la madre tierra por el terremoto o el incendio. No se puede jugar tan bien como ellos juegan, tolerar a tantos como toleran y empatizar con todos como empatizan sin resentirse en algún momento. Tropezar aunque sea ad portas de un mundial, solo refleja lo grande que son sin dejar de ser humanos y, siempre, muy buenas personas.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:06
0
comentarios
De Cordillera a Mar
Los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi no sólo nos trasladan a la inigualable belleza del espectáculo deportivo sino inevitablemente nos llevan a preguntarnos por qué en un país con las características geográficas del nuestro no practicamos deportes de montaña en invierno como tampoco acuáticos en ríos, lagos o mares. Hay muchas respuestas. Una apunta a lo inaccesible que resulta para la gran mayoría de los chilenos practicar dichos deportes. Es difícil encontrar un lugar de fácil acceso y habilitado para soltar amarras y echarse al agua como lo es llegar a la montaña. La montaña, los lagos y el mar están lejanos no sólo por la nula inversión en accesos sino por un efectivo blindaje en contra de la masificación de dichos lugares, generalmente usados con la privacidad y exclusividad impropia del territorio común que es. Asociar la práctica deportiva en esos sitios a sofisticados complejos de esquí o muelles de arrimo no es acertado. Hay muchos deportes de montaña o de agua, lacustre o marítima, que se pueden hacer sin más inversión que las que demanden las mínimas condiciones que permitan un acceso seguro y una práctica expedita. Argüir a la duración de nuestro invierno apunta a algo secundario. Ni tan corto para que no haya nieve por tiempo suficiente para practicar ni tan largo para que no haya aguas calmas por mucho rato. Otra respuesta podría venir por el lado de la orfandad en que los deportistas de estas disciplinas trabajan. Como son pocos y son deportes que mediáticamente no dan frutos en el corto plazo, se olvidan, desaparecen del radar de las autoridades y sus promotores se califican como quijotescos aventureros. Es aquí adonde debe intervenir el Estado y no en aquellas disciplinas donde sobran los productores y financistas privados. Es la hora del principio de subsidiariedad del Estado tantas veces (sino todas) desplazado por el principio de la rentabilidad del gasto, expresada en el retorno en imagen. Por esta causa, más las otras que usted quiera añadir, se ve lejano y complicado el camino para estar en las grandes citas del deporte de montaña y mar. Se ve lejano el día en que podamos responder a la duda legítima que se plantea cualquier hijo de vecino: ¿debiéramos ser buenos y ser muchos los chilenos que practiquemos deporte en el mar y en la montaña? Nos falta convicción para abordar los sueños deportivos propios de la tertulia pero hoy más posibles que nunca. La convicción que supone volcarse en lo que sea posible para alcanzar un objetivo deportivo más que la convicción en un instrumento funcional a concretar dicho fin. El desarrollo económico y social del país permite, por ejemplo, esquiar o navegar sin necesidad de tener un refugio en la montaña o una casa en la playa. También existe infraestructura techada suficiente para practicar deportes de invierno y más temprano que tarde los pescadores artesanales conseguirán muelles para sus caletas y dar pie a una marina deportiva. ¡Qué decir de los ríos y olas que ya transportan a kayistas o surfistas destacados.! Los lugareños de esas zonas no sólo serían baqueanos o pescadores experimentados sino deportistas de excepción que harían de su convivencia diaria con esos escenarios una ventaja competitiva y un activo más para su éxito deportivo. Para partir, es bastante el sólo sentimiento y la plena convicción que eventos como Sochi o una Gran Regata, pueden ser escenario para un deportista chileno sin más licencia que su talento y vocación. Un avance gigante como un slalom que nos deja mil millas marinas más cerca de nuestro objetivo deportivo.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:05
0
comentarios
Desafíos del Deporte
Muchos comentarios han acompañado a la designación de las nuevas autoridades del deporte. Más que referirse a las dudas de algunos por la falta de experiencia de la nueva ministra o recoger el guante por la satisfacción de otros porque dicha autoridad no proviene del mundo del fútbol, hacemos bien en centrar el debate en los planes y programas. El programa de la electa Presidenta Michelle Bachelet era claro en materia deportiva. Podía gustar o no, pero hacía énfasis en el deporte popular. En efecto, el plan de implementación del programa escuelas deportivas y la definición de la ubicación de 30 nuevos centros deportivos están dentro de las 50 compromisos para los primeros 100 días de gobierno como se informó en la prensa nacional. Desde esa perspectiva, las nuevas autoridades cuentan con un perfil adecuado para llevar adelante dichas políticas. Deporte popular es actividad deportiva con sentido y no multitudinaria transpiración. Las escuelas deportivas son extraordinarias instancias para la prevención de la delincuencia y la drogadicción, transmitir valores como el esfuerzo, perseverancia, disciplina, trabajo en equipo, colaboración, empatía y otras habilidades sociales que siendo positivas en sí mismo, además, se han transformado en herramientas clave para la empleabilidad de nuestros jóvenes por potente que sea su formación en los aspectos técnicos de su respectiva profesión. Si la juventud chilena aprende a valorar el deporte más allá del juego mismo y de sus personales aptitudes para la práctica, tendremos instalada en el país una probada herramienta de integración y cohesión social suficiente para conseguir fines públicos muy deseados por la sociedad. Por otro lado, desarrollar la infraestructura deportiva no sólo significa construir sino también utilizar las diversas instalaciones diseminadas por todo el país. Si las cientos de canchas de cemento, con sus típicos arcos de baby y basketball, abandonadas en nuestros barrios y poblaciones se transformaran en un amigable hito urbano, lugar de encuentro comunitario y deportivamente bien gestionadas para conseguir intenso uso en escuelas de especialidades deportivas o recreativas afines a las características y necesidades del grupo humano que efectivamente reside en el sector, tendríamos un programa de infraestructura con tanto o más impacto ciudadano que construir el mismísimo estadio nacional. Parece majadero insistir que el deporte tiene espacio no sólo como herramienta para fomentar la práctica deportiva en la clase de gimnasia sino como legítimo instrumento para la educación cívica, el desarrollo de habilidades sociales, la instalación de hábitos de higiene, salud y alimentación, la prevención de la drogadicción, alcoholismo y violencia juvenil, la integración solidaridad y filantropía social. Si a ese programa social le sumamos la inauguración de grandes estadios cuya construcción ya iniciara el actual gobierno como Valparaíso, Viña del Mar, Rancagua, La Serena y Concepción y la realización de grandes eventos internacionales como los Juegos Odesur de marzo próximo y la Copa América y el Mundial de Fútbol Sub 17 del año 2015 y avances en la lucha contra la violencia en los estadios, que podríamos presumir dadas las competencias en seguridad ciudadana de las nuevas autoridades del deporte, estaríamos hablando de una asignatura deportiva bien aspectada para la ciudadanía. En este modelo de priorización del deporte popular también cabe el deporte de alto rendimiento. El alto rendimiento tiene un efecto multiplicador, es un constructor de sueños y también generador de liderazgos sociales muy valiosos. Sin embargo, por el mismo hecho de encontrarse en la frontera con la industria de la entretención y el contenido, la acción del Estado puede ser complementada, si no reemplazada, por los grupos intermedios principalmente las Federaciones, Asociaciones y Clubes Deportivos con o sin fines de lucro y el mundo del patrocinio y marketing deportivo. Por lo anterior, estas organizaciones tanto o más que demandar del Estado, el Gobierno y/o el Ministerio actuaciones para ellos, debieran trabajar hacia el interior de sí mismas, reinventarse y hacerlo cada día mejor. El Estado de Chile ha dispuesto numerosas herramientas al servicio del deporte competitivo y no todas ellas se utilizan a plenitud y con capilaridad geográfica e institucional por causas más relacionadas a las disputas internas que terminan haciendo del deportista una víctima de la lucha generalizada y no el objetivo de todos. Por ello, es destacable que en los últimos años la Federación de Fútbol y sus dos Asociaciones, ANFA y ANFP, muestren progresos y contribuyan como un “gatillador” de práctica deportiva para los jóvenes que integran sus divisiones menores y para aquellos que movilizados por sus ídolos multiplican los equipos de fútbol escolar, vecinal y aficionado en todo el país, sin dejar de destacar que constituyen una legítima fuente de empleo para los miles de jóvenes futbolistas que están profesionalizados en cada vez más dignas condiciones laborales. El deporte de alto rendimiento no debe temer a que el foco gubernamental esté en el deporte popular. Ambos, son complementarios en un escenario de coordinación, gestión y excelencia integral. La profesionalización de sus estamentos y la apuesta por la existencia de ligas profesionales tal como la del fútbol puede ser un paso en esta aparente orfandad. Varios deportistas chilenos aficionados, en diversas disciplinas, emigran a otros países a jugar en clubes profesionales sin perder la opción de seguir representando al país en juegos internacionales y legitimando con ello la versión profesional de deportes íntegramente amateurs en nuestro país. Parece ser un desafío interesante que mientras se moviliza socialmente al país a través del deporte popular el alto rendimiento aumente la eficiencia de sus entidades para que todos cosechemos los frutos de un país realmente deportivo.
Publicado por
Volante de Contención
en
11:03
0
comentarios
jueves, 12 de diciembre de 2013
Futbol
Con el sorteo de los grupos del Mundial de Brasil 2014 se ha desplegado el abanico de emociones y ambiciones deportivas y sociales de todos los países participantes sin que Chile sea la excepción. Un Mundial no tiene grupos fáciles ni difíciles. Es un torneo de primer nivel, alta competencia y suma de detalles que ofrecen alternativas de triunfo a cualquiera que esté dispuesto a tomarlas. Lo evidente es que las emociones por el fútbol son mayores a los compromisos con este deporte. A los que caminamos por la vereda del fútbol nos gustaría que en los años planos nuestra actividad recibiera tan solo un rebalse de ese interés que demuestran los más diversos actores sociales, políticos y económicos en su euforia mundialista. En la opacidad del esfuerzo y trabajo bien hecho, miles de colaboradores hacen posible esta fiesta universal. Entre ellos, los jugadores, entrenadores, dirigentes y funcionarios de federaciones, asociaciones, clubes y entidades vinculadas, que dan vida a las competencias nacionales y con ellas a las selecciones nacionales y al infinito andar de competencias nacionales e internacionales que tienen hoy como destino Brasil, como ayer Sudáfrica y en un futuro a la vuelta de la esquina Rusia y Catar. Cuando ya empieza la fiesta en tierras brasileñas, no acaba de terminar el campeonato mundial de fútbol sub 17 realizado en los Emiratos Árabes Unidos y se prepara el de Chile 2015 en la misma categoría. Por ello, en medio de la legítima vorágine que gatilla la selección adulta de Chile con sus nuevos compañeros de ruta, España, Holanda y Australia, quiero destacar la importancia que el futbol joven adquiere en los lineamientos de la FIFA y en las Federaciones asociadas. En las competencias juveniles no solo hay un despliegue organizativo propio de un mundial adulto sino que el buen nivel futbolístico de estos mundiales es una clara señal que el futbol está creciendo como disciplina y que muchos países, silenciosamente, trabajan y desarrollan sus bases jóvenes anunciando importantes cambios en el mapa futuro de los protagonistas del fútbol mundial. En Chile veremos muy pronto los efectos de este campeonato juvenil. Alguna señal hemos tenido con la movilización social que se ha producido en las ciudades chilenas postulantes a sedes mundialistas con motivo de la visita de los comisionados FIFA la semana pasada. Estadios, canchas de entrenamientos y hotelería serán el primer fruto de este compromiso internacional. También esperamos que este mundial de fútbol joven deje como herencia el posicionamiento público del fútbol como una herramienta potente para dar a los jóvenes cohesión e integración social. La práctica de este deporte enseña habilidades sociales, trabajo en equipo, perseverancia, esfuerzo y respeto de reglas que permiten a los niños cambiar las pandillas por el equipo y las esquinas por las canchas. Y si las cifras económicas que se movilizan en torno al mundial de Brasil y a las selecciones participantes nos dejan anonadados, reconozcamos el más humilde pero importante aporte de nuestro fútbol para nuestro país. No sólo se trata de una Industria que genera ingresos y recursos a los clubes y a los negocios relacionados con el contenido audiovisual, marketing y turismo deportivo y/o transferencias de jugadores o recaudaciones. Además, contribuye al empleo juvenil ya que se trata de una actividad que más de un 75% de sus trabajadores son jóvenes menores de 30 años. Además, es un empleo digno. Los miles que juegan en las distintas divisiones remuneradas a filiadas a la Federación de Futbol de Chile ganan de promedio mucho más que el sueldo mínimo legal y muchísimo más que el sueldo al que podrían aspirar en otros mercados laborales atendida su formación profesional. Cuándo Chile especula con nuestra suerte deportiva en Brasil 2014 invito a reconocer lo logrado por el fútbol chileno a nivel de selecciones y actividad en general. Estar en el mundial es un éxito y ser respetados deportivamente por todos, un gran logro. Es un éxito que jóvenes chilenos integrantes de nuestra selección sean hoy primeras figuras en el fútbol mundial y positivos líderes para nuestra juventud. Es un éxito que en el horizonte inmediato de nuestro país futbolístico aparezcan un atractivo campeonato local con una emocionante final y una liguilla muy competitiva que dará pasajes a copas internacionales; una participación mundialista precedida por amistosos con selecciones de talla mundial; una Copa América que puede ser la primera en nuestras vitrinas y un Mundial Sub 17 que nos instale definitivamente en la élite deportiva e institucional. Que Chile como país aproveche este gran impulso, depende más de todos que del propio fútbol que ya ha hecho demasiado., Tanto, que gracias a nuestro fútbol los chilenos podemos disfrutar de un sentimiento de orgullo y pertenencia que hace mucho tiempo otras actividades sociales nos están vedando.
Publicado por
Volante de Contención
en
16:56
0
comentarios
lunes, 30 de septiembre de 2013
Unión Española Campeón 2013
Mirar el fútbol desde la Tribuna de Santa Laura transporta a Mayo de 1897 cuando los emigrantes españoles dan vida al Centro Español de Instrucción y Recreo, soporte de la futura Unión Española y con ello de una buena parte de la historia del deporte chileno. Historia que se construye tanto en la desaparecida sede de Carmen 110 como en el viejo caserón de la Plaza Chacabuco, llamado el estadio del fútbol chileno pero siempre remodelado a pulso y con recursos propios. Los compañeros de grada ya no son los amigos porque los hijos de unos y los nietos de otros ocupan su lugar. La distancia que hacía inalcanzables a los futbolistas hoy es cercanía que permite reconocer a las buenas personas que hay detrás de los cracks. Unión ha jugado nuevamente un campeonato a gran nivel y juega acompañada del afecto popular por donde quiera que vaya, convirtiéndose en el mejor embajador hispano en estas tierras ya que transmite el sentimiento de agradecimiento y afecto por Chile de los emigrantes fundadores. A la séptima estrella nos guiaron las del 43, 51, 73, 75, 77 y 2005. Nos protegieron desde el cielo el “Nano” Fernández; “Pancho” Urroz, el “Gaita” Beperet y el “Chico” Cremaschi que se reúnen con los curas Carlos Alonso y José Goyena en tertulias de fútbol amenizadas por la prosa mítica de Julito Martínez (JM). Junto con expresar nuestro afecto y respeto por el “Coto” Sierra, quien junto al “Nino” Landa está en la galería de los inmortales del club, hay que resaltar su trabajo y liderazgo extraordinario. Un hombre joven pero maduro y experimentado en instalar visiones, dirigir grupos y leer partidos. Hay que estar hecho de buena madera, como José Luis, para soportar la presión ambiente e instalar exitosamente, en pleno recinto de toros, una forma de juego que deja de lado la furia sin renunciar al genio y coraje de un torero. Hay que tener el temple de los viejos emigrantes para levantarse y volver a ser de los mejores después del tropezón de acero sufrido. El propietario Jorge Segovia, ha sabido respetar la historia y los sueños del equipo y ha transmitido una visión deportiva e institucional comprometida con la causa de los hinchas y cercana a la colectividad española de todo Chile.. El directorio, presidido por José María Llorente, tiene objetivos muy claros, convicción en las políticas y gran compromiso de las personas y ha podido instalar un exitoso proceso deportivo inexplicablemente ignorado por un medio que reivindica estos trabajos a largo plazo. Como una potente señal de continuidad, Unión Española está trabajando en el proyecto de construir una ciudad deportiva .El fútbol joven, que se verá favorecido con este logro, hoy trabaja en un buen complejo deportivo privado en la Región Metropolitana y tiene una infraestructura humana con entrenadores mundialistas –como Wladimir Bigorra- y ex seleccionados chilenos como Pedro González y José Luis Sánchez apoyados por un cuerpo médico, físico y coordinadores de primer nivel. No es casualidad lo que ocurre en Unión Española. Hay una política deportiva seria y se conjuga fuerza directiva, administrativa y técnica para mantener el timón en la dirección acordada a pesar de la ansiedad que en algunos momentos se apodera de los hinchas. En Unión no están los jugadores del momento pero sí los afines a un grupo humano y funcionales a una forma de juego. Hay un modelo de gestión que aspira a la excelencia y en el que Johnny Aswhell como gerente general juega uno de sus mejores partidos de su dilatada trayectoria en el fútbol chileno acompañado por un grupo administrativo comprometido y eficiente. También vayan mis respetos a los directores Nelly Varela, Santiago Perdiguero, Jaime Segovia, Rafael Martínez y José Beas a quienes me honro en acompañar en esas tareas directivas. El fin de semana se jugaba nuestra suerte deportiva pero no estaba en riesgo nuestro espíritu y ello lo refrendó una masiva concurrencia y una emoción que vistió de rojo la tarde capitalina. En Arica e Independencia dos pujantes comunas de Chile que acogieron a muchos emigrantes españoles desde los inicios de la corriente migratoria jugaron noblemente clubes entrañables para nosotros. Arica siempre Arica; Universidad Católica, que muestra en su galería de destacados dirigentes a españolísimas familias como los Vélez, Carvallo y Bolumburu; Colo Colo, reforzado en todos los frentes institucionales por hombres de la cantera de Santa Laura como Alejandro Ascuí, Pedro García, el “León” Astengo, Juan Carlos González y el propio “Coto” Sierra. Volveremos a encontrarnos en Santa Laura y con la misma pasión que pone en el tablón la Furia Roja una incondicional compañera en esta ruta deportiva. Emocionados, recordaremos a nuestros padres y abuelos que un día salieron de España para ganarle a la vida en una epopeya digna de héroes y que están esparcidos entre Arica y Punta Arenas cobijados en más de 65 Centros o Estadios Españoles que muchas veces han sido la casa de nuestro equipo. Y a los sones de nuestro himno, con el Unión, Unión, Unión en las gargantas, aparecerá por el túnel norte un equipo que jamás olvidaremos: Sánchez; Currimilla, Navarrete, Ampuero y Berardo; Scotti, Villagra y Abelairas; Jaime, Gustavo Canales y Rubio. Olivares, Ruiz, Casanova, Mancilla, Larenas, Pavez, Cueva, Hernandez, Donadell, Castro y Gattas; Pedro Reyes, el “profe” Canessa, Ronald Yávar, Felipe Suárez, el doctor Salineros y usted. ¡Felicidades Campeones! ¡Muchas gracias héroes de Santa Laura!
Publicado por
Volante de Contención
en
15:16
0
comentarios
Mas Deportes Profesionales
Hace algunas semanas, el destacado futbolista chileno Alexis Sanchez declaraba a medios españoles que “si no fuera por el fútbol, ahora estaría limpiando autos”. Gracias a su trabajo como futbolista rompió una cadena de pobreza que lo tendría marginado en las calles de su ciudad natal Tocopilla. Amén el esfuerzo personal que hay detrás del destacado futbolista del Barcelona F.C., la situación refleja la gran oportunidad que se esconde detrás del deporte profesional para muchos jóvenes chilenos que de otra forma no tienen escapatoria posible de su condición de marginalidad y exclusión. Es repetitivo el discurso oficial, de quienes detentan y quienes aspiran al poder político, de acabar con la desigualdad y ofrecer oportunidades de desarrollo. Pero casi todos los esfuerzos en la práctica chocan con pre requisitos que en muchas familias chilenas solo los podrán cumplir las generaciones siguientes. Salir de la pobreza ya, sin eufemismos, es lo que necesita la mayoría de la juventud chilena que pertenece a los grupos sociales que están alrededor del sueldo mínimo legal y que por las cifras que se manejan son mayoritarios en Chile. Y el deporte profesional es una escalera rápida, concreta y legítima para hacerlo. Una política deportiva que amplíe la profesionalización de deportes, remunere la práctica deportiva, incentive las organizaciones deportivas con fines de lucro en deportes como el baloncesto, ciclismo, patín-hockey, voleibol, balonmano, por citar algunos, permitiría formar deportistas que, amén de los sueldos que ganarían en las competencias chilenas, podrían emigrar al extranjero a ligas más desarrolladas con el aseguramiento integral que ello significaría para él y su familia. Las políticas deportivas las realizan las personas y si a estas alturas del partido estas tendencias no se han dado es porque los pocos que dirigen hace muchísimos años el deporte chileno no lo comparten. Por ende, una herramienta poderosa que los candidatos a presidentes y/o legisladores pueden ofrecer al país deportivo es garantizar la renovación directiva de Federaciones por el sólo ministerio de la ley. Con ello, se abren las ventanas y exploramos nuevas tendencias de gestión, arrancamos las animosidades personales, enraizadas en casi todas las federaciones chilenas, que entraban el despliegue de buenos proyectos que solo tienen la debilidad de ser patrocinados por “el enemigo”. La crisis actual de algunas sociedades anónimas deportivas, como ayer de las corporaciones de derecho privado sin fines de lucro, no son obstáculo para esta sugerencia. Sólo dan la razón a quienes sosteníamos que la naturaleza jurídica de la institución era una cuestión y otra muy diferente era la calidad de gestión de la misma. Por eso, no es la sociedad anónima la que conlleva malos resultados como tampoco ayer era la corporación, sino la mala gestión de las mismas. (El campeón vigente actual es una sociedad anónima cerrada y el club mejor gestionado en el pasado era una fundación). Que se consoliden modelos de propiedad con fines de lucro, administraciones profesionales de los clubes y deportistas remunerados en la mayor cantidad de disciplinas deportivas que se practican en Chile generará un efecto no sólo en la creación de nuevos empleos juveniles y nuevas oportunidades de desarrollo y cohesión social. Incentivará la práctica deportiva en todos los niños y jóvenes, con el impacto en el desarrollo de habilidades sociales y en la prevención de males como la obesidad, alcoholismo y drogadicción. Esta propuesta es opinable y seguro habrán muchas otras que esperan salir a la luz en algún debate público y generar una gran política nacional del deporte que legitime la actividad tanto por el impacto en logros deportivos como en efectos sociales. Que el deporte es mucho más que una fuente de transpiración ha quedado demostrado hace mucho tiempo. No trabajar para desarrollarlo como la potente herramienta que es para múltiples objetivos socialmente muy valiosos es una grave debilidad del país y no sólo una inexcusable omisión en los discursos y en los programas de gobierno de todos los candidatos.
Publicado por
Volante de Contención
en
15:12
0
comentarios
Ministerio del Deporte
Muchas voces han manifestado la alegría del mundo deportivo por la aprobación de la ley que crea el Ministerio del Deporte. Comprendemos esa alegría y la suscribimos. Desde el punto de vista del posicionamiento del deporte en la vida política nacional es un avance. La clase política chilena, los centros de estudios, los intelectuales y todos aquellos que por la irrupción ciudadana viven su ocaso como instaladores de agenda pública, jamás han considerado al deporte entre los “sueños-país”. Ningún candidato presidencial tiene en este momento algún proyecto de política pública deportiva y, menos, ninguna bancada parlamentaria participó en el respectivo debate legislativo sobre el Ministerio basado en una visión deportiva y se limitaron a discutir accesoriedades de un instrumento, sin considerar el para qué se estaba diseñando. En ese ambiente de indiferencia, el ministerio del deporte será el semáforo que indicará a las autoridades la necesidad de ocuparse del deporte permanentemente y no sólo cuando haya un hecho deportivo puntual. Sin embargo, este avance en posicionamiento no garantiza el progreso deportivo porque hay asignaturas pendientes que no serán superadas por la mera existencia del Ministerio, y será el tono y orientación de las personas y el entorno político y social quienes dirán la última palabra. Por ejemplo. ¿El presupuesto asociado a este ministerio concentrará todos los fondos públicos destinados a la práctica deportiva para asegurar la idoneidad deportiva del gasto o se dispersará en otras carteras como ocurre hoy con educación y salud, por citar dos ministerios? ¿La dualidad de funciones que se plantea entre SEREMI e IND, dualidades habituales en el mundo del deporte con las separaciones tajantes entre Estados Nacionales y organismos como el Comité Olímpico o la FIFA, supondrá limitación, bloqueo y/o inmovilismo por superposición de funciones o hay estrategias definidas en contrario? Que el Ministerio se focalice en materias estratégicas y de política deportiva y se resista a abordar temas propios de la asignación de recursos y la transpiración propiamente tal es muy importante porque lo que entusiasma a todos en el mundo del deporte no es mirar “más allá de la contingencia” y por ende se necesitan buenos mecanismos reglamentarios que lo garanticen. La fiscalización de los proyectos tiene muchas aristas. Si bien es importante la económica, que correctamente en las manos del SII y busca garantizar buen uso de fondos públicos, la fiscalización deportiva es también importante para controlar la viabilidad, excelencia y funcionalidad de la actividad financiada, directa o indirectamente, por el Estado. El éxito de una política deportiva no se mide en cantidad de proyectos ni en porcentaje de buen uso de los recursos. Esos son hitos que hablan de gestión, masividad, honestidad cívica pero no de calidad y eficacia de una determinada política deportiva. Debe haber una mirada fiscalizadora sobre la excelencia y funcionalidad de los proyectos para la política deportiva nacional. ¿Quién está en la calle apoyando y asegurando la sostenibilidad de las acciones contenidas en los proyectos? ¿Quién garantiza que lo que se pone en práctica es una actividad que desarrolla nuestra política e institucionalidad deportiva y no se restringe, por ejemplo, a una mera activación comercial? El Ministerio ya existe y junto con aplaudirlo como iniciativa interesante, pero no agotada, es hora de iniciar desde ya un debate sobre la Política de Estado sobre el Deporte. Es el momento de saber de los futuros presidenciables por qué van a medir al Ministro del Deporte y qué esperan de su gestión. ¿Cómo se complementarán las actividades del ministerio con aquellos programas de salud, recreación, educación y de prevención de la delincuencia que utilizan como la práctica deportiva como medio para dichos fines?; ¿O con los planes de creación de infraestructura deportiva urbana y rural para mejorar la calidad de vida y urbanismo en barrios y poblaciones? Tarea difícil porque dichos programas los lideran con mucho celo, de forma autónoma e independiente, y muchas veces descoordinada, los ministerios del Interior, Salud, Desarrollo Social, Justicia, Educación, Vivienda y Obras Públicas, entre otros organismos públicos. En el amplio mundo de los beneficios y subsidios directos e indirectos que existen en Chile, en mundos como el de vivienda, tributarios, educación, trabajo, es el momento de saber si al Ministerio se le otorgarán herramientas para incentivar la ampliación de estos beneficios a los deportistas, sus padres, clubes, asociaciones y/o federaciones. Bueno saber el margen de acción del Ministerio del Deporte con el Ministerio de Educación, no sólo en la histórica aspiración de las horas de educación física y las facilidades de estudio para deportistas en las universidades, sino también en la malla curricular de los centros de formación de profesionales del deporte para que los estudiantes no desperdicien tiempo, dinero e ilusiones en carreras que no tendrán empleabilidad alguna a la luz de nuestras políticas y necesidades deportivas. Sería interesante conocer el rol que desean jugar los Municipios, las Gobernaciones, las Intendencias Regionales y los CORE en el desafío de descentralización geográfica del deporte ya que un potente medio de desarrollo deportivo es asociar la práctica de un deporte con una localidad geográfica como por ejemplo, Curicó y el Ciclismo o Valdivia y el Remo. La creación del Ministerio del Deporte es una invitación, muy buena y oportuna, a iniciar un camino de largo aliento pero no es la solución automática a problemas centenarios. Una invitación a las Federaciones, Asociaciones y Clubes para invertir en su desarrollo organizacional, ser actores relevantes del nuevo escenario deportivo y, de paso, legitimarse socialmente. Una invitación a abrir pronto el debate pendiente sobre la gran misión: la política deportiva nacional.
Publicado por
Volante de Contención
en
15:11
0
comentarios
Una oferta irresistible
En medio de la polémica entre el Comité Olímpico Chileno con la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile por los Juegos ODESUR hay espacio para visualizar una extraordinaria oportunidad. En la presentación del Comité Organizador del Campeonato Mundial de Fútbol Sub 17 del año 2015, el presidente de la ANFP Sergio Jadue ha ofrecido la capacidad de gestión del fútbol chileno para apoyar a las federaciones, asociaciones y clubes deportivos afiliados al CCOO y colaborar en la gestión de sus propios giros deportivos de cara a una mejor preparación para los Juegos ODESUR. Conociendo el espíritu y compromiso país de los dirigentes del fútbol chileno, estoy seguro que no sólo habrá coordinación de horarios sino toda la colaboración posible para que los ODESUR tengan el éxito y posicionamiento público que la magnitud del evento demanda . Después de estar involucrado activamente en el deporte amateur y profesional, en Santiago y Provincias, en el fútbol y en otros deportes federados, soy un convencido que la asignatura pendiente más importante del deporte chileno es la gestión de los clubes, asociaciones y federaciones. En Chile sobra infraestructura deportiva. Sin embargo, carecemos de capacidad de gestión adecuada que permita explotarla para beneficio concreto de los ciudadanos. La gestión de los clubes, de las asociaciones y de las federaciones es pobrísima. Pero no podemos discriminar que la falta de preparación académica impide una buena gestión directiva. Muchos de los más grandes empresarios de este país lo hicieron todo sin más formación que su espíritu emprendedor. Más que títulos profesionales, no hay en el voluntariado directivo nacional tiempo suficiente para dedicarse a las complejas y múltiples labores administrativas que demandan sus clubes. Además, la mayoría de los miles de dirigentes que anónima y gratuitamente movilizan deportivamente al país, no tienen los recursos económicos personales para hacer del mecenazgo la fuente de financiamiento de la administración de sus clubes. Se necesita apoyo en la gestión diaria de la verdadera columna vertebral de la organización deportiva chilena. Por la falta de tiempo de los directivos, faltan manos que ayuden a ejecutar las cosas en los clubes, las asociaciones y también en muchas federaciones, incluido el propio fútbol chileno. Para financiar los proyectos deportivos no es necesaria la filantropía directiva. En Chile sobran recursos económicos para el deporte. Sin embargo la accesibilidad a los mismos aún es difícil. Los clubes, asociaciones y federaciones deben sortear muchas trabas burocráticas para conseguir ayudas económicas y/o beneficios tributarios para las donaciones deportivas. Tal burocracia, injusta e inexplicable, ha hecho que los concursos para obtener recursos del estado terminen siendo rehenes de empresas de gestión deportiva que tienen como giro principal postular a estos fondos y organizar eventos deportivos en paralelo, si no en desmedro, del deporte federado. Para el país deportivo de a pie, la oferta de la ANFP es irresistible. Contar con el apoyo de la estructura administrativa de la ANFP sería el mejor refuerzo y el más idóneo aporte a unos Juegos ODESUR de excelencia.
Publicado por
Volante de Contención
en
15:07
0
comentarios
Cuidemos el Fútbol
Reconozco que la actividad del fútbol es muy competitiva, impulsiva y apasionada. En homenaje a esos “gatillos” se justifican muchas actuaciones personales e institucionales y se tolera, incluso, que en algunos casos la contienda verbal cause agravio o perjuicio a la honra personal e institucional. Conozco muchas actividades competitivas. También a muchos líderes empresariales que se caracterizan por la pasión que ponen en sus actos. Los grandes transformadores, por otra parte, se caracterizan por romper moldes, contradecir paradigmas y, a veces, ser muy poco empáticos. Sin embargo, a diferencia de lo que vemos en el fútbol, todos muestran un margen de respeto y cuidado por la actividad misma que les convoca. La “coopetencia”, entendida como la cooperación entre actores competitivos, es una constante en las historias de éxito. Hay muchas industrias en las que sus actores compiten ferozmente y sus líderes se critican sin ambigüedades. Pero hay un terreno que les pertenece a todos y que todos cuidan. Es el sustrato ético que legitima y da la licencia social a la actividad y también a sus protagonistas. En la sociedad contemporánea todo debe hacerse de frente a la comunidad. Los ciudadanos, clientes o no, exigen un comportamiento responsable tanto en el desarrollo del giro de la empresa como en el desempeño personal y profesional de sus gestores, directivos y propietarios. No se consigue la legitimidad social aportando a causas benéficas como quien aporta al menesteroso en el semáforo. Si en el ejercicio de las tareas propias de la actividad no hay un comportamiento consistente, dicha colaboración, por emocionante y valiosa que sea, se percibe por la comunidad como un mero disfraz para ocultar malas prácticas. El fútbol chileno es una actividad económica relevante para el país. Mueve muchos millones de dólares y emplea a miles de personas mayoritariamente jóvenes y con sueldos que exceden con creces la media de salarios de la economía nacional. Moviliza a millones de consumidores y presenta tasas de fidelidad que ni el más sofisticado “club de clientes” consigue en otras industrias. Si hacemos una tabla de posiciones de las actividades económicas relevantes para el país, el fútbol profesional está en la parte alta de la tabla. Las debilidades en institucionalidad y gestión en el frente interno y la amenaza de la industria del ocio en el frente externo, son riesgos que el fútbol puede solucionar porque tiene atributos y actores para ello. Sin embargo, jamás podremos echar a andar esta virtuosa maquinaria si el propio fútbol no se cuida a sí mismo ni cuida a sus protagonistas. Es común escuchar graves acusaciones entre actores o de terceros en contra la actividad y pareciera que nadie repara en el daño que dichas polémicas generan al fútbol. No existe ninguna instancia del fútbol que investigue o movilice a las fiscalías a investigar la existencia de los hechos delictivos denunciados en esas polémicas lo que de suyo sería muy beneficioso aun en los casos que la identificación de los participantes sea compleja. Si se comete delito, la sociedad se ha dado los mecanismos necesarios para perseguirlos y castigarlos. (Es más, hay obligación ciudadana de dar noticia a la autoridad cuando se tiene conocimiento de un hecho delictivo). Lo que no se puede hacer es justicia por propia mano. La competitividad, la pasión y la convicción son posibles en el fútbol. Polemizar con fuerza también. Pero no son necesarios los agravios. Sale gratis agraviar en el fútbol. Gratis para el agraviador. Gratis incluso para el que busca contenido y rating. Pero sale muy caro para el fútbol como actividad social si los hechos denunciados no revisten caracteres de delitos o las personas inculpadas son inocentes; carísimo si habiendo hechos delictivos no son acreditados o personas culpables que no son investigadas. Cuidar la polémica y la denuncia al voleo no supone encubrir nada. Simplemente es aplicar uno de los principios básicos que pregona el fútbol: el fair play.
Publicado por
Volante de Contención
en
15:04
0
comentarios
sábado, 9 de marzo de 2013
Vallas pintadas como trampolines
Hace algunos años, un experimentado entrenador cubano de natación se quejaba de la falta de ambiciones deportivas de nuestros nadadores. “En Cuba debo pedirles que salgan de la piscina, acá rogarles para que estén cinco minutos más”. Con el tiempo he llegado a la conclusión que el equivocado era ese extraordinario entrenador; qué su ambición desmedida más que un trampolín constituía una valla para nuestros deportistas. Un plan de desarrollo deportivo debe adecuarse a nuestra realidad social por mucho que las experiencias extranjeras que se pretenden replicar sean brillantes. Se puede asimilar la técnica, lo que es fácil cuando hay vocación de aprender, pero no se puede transmitir una circunstancia social que termina siendo el elemento clave en la biografía de un triunfador. Nuestras políticas no pueden recoger parámetros que han generado triunfos en realidades personales, sociales y culturales muy distintas a las que vive nuestra juventud. Nuestros deportistas no son poco ambiciosos y es un error culpar del fracaso deportivo a nuestra falta de carácter competitivo. Para practicar deporte en una sociedad como la nuestra, con múltiples alternativas de ocio y distracción juvenil y con alta vocación familiar por un futuro universitario para los hijos, debe haber un trabajo de seducción muy potente para atraer al deportista y a su familia a la práctica del deporte. Otro trampolín, que en nuestro caso es una valla compleja de superar, es el colegio y la universidad. Aunque existen leyes que así lo persiguen, en la práctica son letra muerta. Algunos torneos escolares o universitarios movilizan a muchos jóvenes pero no es necesariamente la práctica deportiva la causa de tal movilización. En el torneo de atletismo escolar, son las competencias de barras y las alianzas mixtas las que atraen jóvenes, quienes ocupan la gradería más que la pista. Las publicitadas ligas universitarias de fútbol son una apuesta promocional de las casas de estudio pero los buenos futbolistas reclutados a través de becas terminan practicando sólo si no hay cruce de horarios con sus obligaciones académicas. El número de deportistas permanentes no aumenta en esos colegios o universidades como causa de los referidos torneos y no hay ninguna federación que se haya visto fortalecida por un flujo constante y sostenible de deportistas que provengan del deporte escolar o universitario. Los entrenadores más reputados del mundo coinciden que mientras más alto es el nivel competitivo más importante es la capacidad intelectual. Sin embargo, no vemos movilización alguna desde el mundo del deporte a favor de la escolarización y formación del deportista. Al contrario, al final del día todos los estamentos deportivos y sociales legitiman el alejamiento del atleta de alto rendimiento del lugar que por antonomasia ofrece entrenamiento intelectual. Finalmente, pareciera que en el colegio y la universidad el profesor que desprecia el deporte gana pasaporte de intelectual. Es inexplicable que tales “intelectuales” boten al tacho de la basura una eficaz herramienta para desarrollar habilidades sociales que duran toda la vida y no tienen fecha de caducidad como ocurre hoy con el saber técnico. Adentrados en el deporte profesional, otra valla muy bien pintada como trampolín, es la obligación de celebrar contrato de trabajo a todo futbolista que cumpla 18 años. Es una bien intencionada cruzada del sindicato de futbolistas que derivó en una victoria “a lo Pirro”. En la práctica, muchos jóvenes que han dedicado toda su vida para dedicarse al fútbol profesional se quedan sin nada porque no logran demostrar su idoneidad laboral al cumplir dicha edad. Creemos que para frenar los antiguos y puntuales abusos que motivaron esta disposición, no era necesario obviar el contrato de aprendizaje y otras herramientas generalmente utilizadas para fomentar el acceso protegido y justo de los jóvenes al mundo laboral. Muchas veces desde la trinchera futbolística solemos complejizar las cosas. Por ello, hace bien conversar con los que miran el fútbol desde la tribuna. Ciudadanos de a pie que, como los buenos entrenadores, tienen la distancia suficiente para ver toda la cancha y aportar soluciones desde nuevas perspectivas y con mucho sentido común. Un aporte que impulsa a saltar obstáculos y que se agradece a los amigos de las tertulias del verano. ¡Feliz regreso a todos!
Publicado por
Volante de Contención
en
17:39
0
comentarios
domingo, 24 de febrero de 2013
Mucho más que fútbol
A medianoche del pasado Viernes 22 de Febrero pasado salió en libertad Maxim Molokoedov, joven ruso que estaba condenado por tráfico de drogas y cumplía una condena de tres años y un día en cárceles chilenas. El caso ha tenido repercusión pública porque gracias a un programa de reinserción y mientras cumplía condena, Maxim empezó a jugar futbol profesionalmente en el club Santiago Morning. En paralelo, en abril del año 2012, el Ministerio de Justicia, el Ministerio del Trabajo, el Servicio Nacional de Menores, Gendarmería de Chile, la Sociedad de Fomento Fabril, Fundación Paz Ciudadana y Telefónica Chile suscribían un convenio multisectorial de colaboración, en materia de reinserción social e incorporación al ámbito del trabajo de jóvenes y adultos cumpliendo condena o con antecedentes penales. El espíritu de este programa se centra en la rehabilitación como medio para salir de la delincuencia. Para que haya menos delincuencia, señalan los responsables, el progreso debe llegar a las cárceles y plantean el desafío que la reinserción está en nuestras manos. En otros comentarios nos hemos referido al futbol como escuela de habilidades sociales tales como trabajo en equipo, esfuerzo, tolerancia, disciplina y respeto. Hemos destacado la gran fuente de empleo que representa el fútbol para los jóvenes entre 18 y 30 años, segmento siempre afectado por escasas oportunidades laborales que llevan las tasas de desempleo juvenil al doble de las del desempleo general. El fútbol es una fuente de desarrollo y cohesión social muy importante. En las entrañas de esta actividad –invisibles para la mayoría- hay un extraordinario trabajo formativo que no se limita a preparar a un deportista de alto rendimiento. Asociamos el fútbol joven a los grandes futbolistas y valoramos su éxito por la suma de éstos. En lo personal, tanto como la cantidad de jugadores que juegan en España, Italia, México, Brasil o en ligas de menos prestigio pero muy sólidas económicamente como Rusia, Turquia, Ucrania, China, Catar, Arabia Saudita y otras, considero muy valioso el pasaporte de integración social que ofrece el fútbol a sus practicantes, incluidos los que no llegaron a la cima pero que le ganaron a la marginalidad social que les amenazaba gracias a un empleo en la industria futbolística chilena. El caso de Maxim no solo habla por él. También de un empleador comprometido. A través del convenio multisectorial, SOFOFA anima a sus asociados a colaborar con los planes y programas que facilitan el acceso de la población infractora de ley al mundo del trabajo. Desde del mundo del fútbol, Santiago Morning recoge ese llamado Los clubes de fútbol se desdoblan funcionalmente. La labor formativa los asemeja a corporaciones y fundaciones que tienen ese objetivo social en su giro. Además, son empresas que generan empleo y contribuyen a la dinámica económica de un país. En ambos rostros, sin duda que el fútbol chileno tiene falencias. Pero en ambos, tiene ejemplos dignos de imitar y destacar. Mejorar la función social de los clubes de fútbol pasa, entre otras cosas, por asimilarlos en los beneficios y apoyos que reciben aquellas entidades que tienen como giro único los mismos objetivos formativos. Mejorar su función empresarial requiere, además de los avances administrativos y directivos, que los clubes reciban las mismas franquicias y subsidios a que tienen derecho sus pares en el mundo empresarial sobre todo en materia de empleo y capacitación juvenil. Lo mejor de todo es que nuevamente comprobamos que en la esencia del fútbol viven eternamente fines nobles y de alto valor social. Por eso, en un estadio y detrás de una pelota hay mucho más que fútbol.
Publicado por
Volante de Contención
en
12:45
0
comentarios
lunes, 11 de febrero de 2013
El Fútbol está en los cielos
Junto con expresar nuestra solidaridad con la ciudad de Rancagua, el club O”Higgins y con los familiares de los hinchas fallecidos en el accidente de Tomé, queremos rescatar la bella aventura de ser hincha que esconde tan escalofriante hecho. Millares de chilenos se reúnen en torno a la pasión del fútbol para realizar actividades que van dando sentido a su rutina diaria. No sólo como hinchas de un club de futbol profesional. También en miles de clubes de futbol aficionado en los barrios, poblaciones y campos chilenos. Cada fin de semana, anónimas delegaciones de futbolistas se trasladan de una ciudad a otra en las más diversas condiciones de transporte, animados por la ilusión de la actividad planeada la cuál no sería posible sin el grupo ni en otras circunstancias. Partidos dentro de la comuna o interprovinciales. En medio de complicados y desconocidos caminos rurales. O por autopistas con demasiados autos y sorprendentes velocidades. Generalmente movilizados en vehículos que a duras penas sirven para una secundaria rutina de trabajo pero que para esa ocasión se visten de pullman porque sin ese “desvencijado” nada sería posible. En este país, en que construimos barrios y viviendas para que nadie nos vea, tampoco vemos a nadie. En este país, en que en áreas básicas y visibles o en las mismas barbas del Estado, no se cumplen contratos ni leyes, es casi un imposible pedir a los más cumplir con importantes normas que se miran por insignificantes a la luz de la vorágine de la aventura y el contexto de los aventureros. Hay que descorrer el velo de aquellos estadios que no acostumbramos a ver en los reportes televisivos para mirar a los nuestros, arribados desde remotos sitios, para preguntarnos cómo llegan hasta allí. ¡Cómo pueden! Y la mayoría de los chilenos sólo pueden hacerlo en un bus de 25 pero subiendo 37, porque la niña no ocupa cupo, puede ir al medio y no se preocupe amigo que la llevo bien tomada….. Entrando 20 y pagando 15 porque el cabro chico no va a ver el partido jefe…..……. Comprando para 10 y comiendo 20, total ahí nos arreglamos y algo inventaremos. Es el país del PIB europeo que habitamos.Sólo el PIB. Faltan sueños,ilusiones,esperanzas Y esos son los hinchas. Los que tienen rostros de niños que juegan a ser héroes siguiendo al capo de provincias. O al curi, al furia, al albo, al león y a muchos más. Y son más, muchos más. Y son anónimos, mucho más anónimos. Más que los que no siguen ni recorren, solo agreden. Mucho más que los que dan últimatums o ponen condiciones para asistir. Pero el número solo importa para votar. En todo lo demás no importa. Si los 4 de allí son delincuentes, los 4 mil de acá ,también lo son. Ha ocurrido una tragedia no porque el fútbol es trágico ni maldito. Ha ocurrido porque miles de jóvenes chilenos sólo tienen lugar para sus sueños en la barra de su equipo. Acompañarlo, (¿o alejarse por un rato de lo propio?), les endulza la vida. Un sueño caro. Caro porque se sueña no sólo al equipo. Se sueña la vida porque lejos del equipo, la vida no te deja soñarla. Caro, porque conoces muy tarde el precio del pasaje. Cuando miras las caras de los rancagüinos caídos, tienes que ver a los muchos que siguen vivos a pesar de correr la misma aventura. La misma. Por los mismos caminos, en los mismos buses. Por siempre. Son los que el fin de semana lloraron por ellos en las tribunas de su equipo a lo largo de todo Chile. Cuándo mires las caras de esos niños, verás la de miles que esperan que por fin los veas. Allí, agazapados en una tribuna, escondidos en una bandera, curvados por el peso de un bombo, saltando por un gol, rumiando por una derrota. Diciéndose a sí mismo que si pudo “el Huachiturro”, “el Pitbull” o “el Celia”, también puedo yo. ¡No sólo con el fútbol, con la vida! Son los niños del fútbol. No son los violentistas del tablón. Son los jóvenes que no queremos ver y que sin ellos no podríamos ser. Son bienvenidos en el cielo, al que tanto miraron junto a su crack cada vez que hacían un gol para sus colores. Muchachos de Rancagua descansen en paz. Ustedes son la mejor prueba que la pasión por el fútbol es una pasión de paz. ¡No están solos, se fueron antes!
Publicado por
Volante de Contención
en
16:14
0
comentarios
martes, 5 de febrero de 2013
Sub 20: Turquia mucho más que un mundial
La clasificación de Chile al Mundial Sub 20 es un hito muy importante que trasciende los beneficios deportivos. Muchos esfuerzos confluyeron para este éxito. La ANFP sumó recursos económicos y directivos para el proceso de preparación. Fernando Carvallo –amén de su discutible decisión de renunciar pre y no post campeonato- conformó el grupo con una reconocida capacidad. El actual líder Mario Salas, un entrenador muy bien preparado, con formación universitaria de profesor de educación física y con gran experiencia como futbolista de alta competencia, tuvo el coraje de asumir un difícil desafío. Los más Importantes protagonistas de este triunfo son los jugadores. La mayoría tiene talento natural aunque mucho camino por recorrer para constituirse en futbolistas y deportistas de alto rendimiento. Por ello, el Mundial de Turquía también en una oportunidad para revisar nuestro trabajo formativo que, salvo honrosas excepciones, tiene muchas asignaturas pendientes. Una tarea en la que la ANFP y la Federación deben colaborar con los clubes para superar obstáculos, algunos propios del mundo del fútbol y otros más estructurales y de naturaleza país, que ayudarían mucho a mejorar el trabajo de cada institución. Volvemos a insistir que la formación de futbolistas es tarea de los clubes y no de las selecciones. En lo netamente futbolístico, creemos que el mero talento natural, “la calle” ya no es suficiente. Hay que incorporar lo académico y lo multidisciplinario al trabajo formativo con la humildad propia del que sabe que siempre se puede aprender más. Incorporar la psicología y el trabajo social; desarrollar las habilidades sociales de los jóvenes a través del “coaching”; prevenir el alcoholismo, drogadicción y la deserción escolar, son variables que potencian el trabajo formativo; no afectan el entrenamiento futbolístico y no atentan contra el legítimo e indelegable liderazgo del entrenador. Lo fácil es apuntar a las debilidades pero no vale la pena perseverar en las carencias que todos observamos en Mendoza y que reflejan una realidad no sólo del fútbol sino de la sociedad chilena. Los clubes profesionales, la ANFP y la Federación necesitan de colaboración en recursos y en programas para abordar carencias que tienen su origen en causas más allá del fútbol. ¡Mucho hace el fútbol socializando a través de los valores del deporte a los jóvenes para exigirle que, además, supere carencias propias de la realidad social de nuestro país! Por ello, es tarea de todos abordar una solución. Hay muchas oportunidades que demandan mucha creatividad y gestión. Los clubes deben considerar la etapa formativa como una inversión y no un gasto necesario para competir en la división profesional. Seguir potenciando buenos hábitos de competencia que han ido sacando gradualmente la competencia del clima paternal de Quilín, aumentado la competitividad de todos los futbolistas en todo el país, tanto en las series menores como en la reserva profesional. La ANFP y la Federación deben incrementar su buen hacer directivo en cadetes y poner a disposición de las instituciones sus cuadros gerenciales y ampliar su gestión –muy buena en lo futbolístico y comercial- a otras esferas para identificar programas sociales a los que puedan acceder los jóvenes futbolistas como legítimos beneficiarios de políticas públicas que promueven la integración y cohesión social. ¿Por qué un joven deportista por el sólo hecho de tener menos de 18 años no puede acceder de pleno derecho a cursar su enseñanza media como alumno libre o vespertino y en la práctica es obligado a desertar de la educación media? ¿Por qué un club de fútbol, que en la práctica es centro de formación profesional que habilita para desarrollar una profesión, no accede a incentivos de formación y capacitación? ¿Por qué siendo éste un empleador de jóvenes no recibe los mismos subsidios que se otorgan a los empresarios que ofrecen empleo a la juventud? El fútbol chileno aporta mucho al país y es cierto que muchas veces el propio futbol con sus desaciertos, se encarga de minimizar dicho aporte. Pero más verdad que todo lo anterior, es el hecho que el fútbol moviliza al país entero. Demasiado importante para echarlo todo a las espaldas de un grupo de jóvenes que nos dan una gran lección con solo ganarle a la dura vida que les ha tocado vivir. Ahora que nos hinchan de orgullo por clasificar a un mundial tenemos la oportunidad de retribuirles su aporte mejorando el nuestro hacia el fútbol joven. Todos estamos en deuda. ¡No sólo el fútbol y, por cierto, no sólo con los jóvenes mundialistas!
Publicado por
Volante de Contención
en
20:24
0
comentarios
domingo, 16 de diciembre de 2012
Carta Abierta a Unión Española
Escribo desde la trinchera de hincha de Unión Española una vez finalizado el Campeonato de Clausura del Fútbol Profesional de Chile 2012. Escribo con respeto por el equipo campeón Huachipato y por la gente de Talcahuano que a poco tiempo de una gran catástrofe natural celebran que les sonría el sol . Han pasado los años y las emociones del fútbol de Unión siguen vigentes con fuerza e intensidad. Sólo cambian los compañeros de grada porque los hijos han reemplazado a los amigos; las tardes en Santa Laura a las reuniones dobles en el Nacional y la distancia que hace inalcanzables a los futbolistas por la cercanía que permite reconocer a la persona que hay detrás del crack. Para esta Unión ha terminado un campeonato más. Con la misma sombra que tapó la imagen televisiva del gol colocolino de Edson Beiruth el 70. Con la misma soledad del regreso a casa después del triunfo del Everton de Pedro Morales el 76. Con el mismo mazazo propinado por el Cobreloa de Acosta el 2004 y la misma desilusión por no voltear a la U de Markarian el 2009. Esta Unión ha jugado un campeonato a gran nivel. Como lo hacía en los 70 con Alonso y Santibañez; en los 90 con Suárez y Acosta y, por cierto, en el 2005 de Calera y Díaz. En esta Unión han jugado extraordinarios futbolistas. Como también lo fueron el “Pinina” Palacios y “Pancho” Las Heras; Mario Lucca y Ricardo Perdomo; Marcelo Vega y José Luis Sierra; el “Pony” Ruiz y José Luis Sánchez; el “Lalo” Azargado y Juan Carlos González; Sebastián MIranda; José Luis Jerez, Manolo Neira y “Sam” Bravo. También había corazón tan rojo como el de “Manolo” Rodríguez, el “Cha-Cha” Avendaño o Félix Landa En esta Unión han convivido la emoción propia de un relato de Díaz Correa o Solabarrieta; la profundidad característica de una columna de Sotomayor, Costas o Con; el dinamismo típico de un programa conducido por Gálmez o Lara. A esta Unión la acompañaba el afecto popular; la guiaban las estrellas del 43 y 51 y la miraban desde el balcón eterno el “Nano” Fernández; “Pancho” Urroz , el “Gaita” Beperet y el “Chico” Cremaschi. Esta Unión y su fútbol nos han conducido a momentos míticos como aquellos a los que nos transportaba con su prosa el “nuestrísimo” Julio Martínez (JM). No quiero aparecer complaciente ni que me engañe mi optimismo habitual con el equipo. Tampoco deseo que me traicione el afecto y respeto por el “Coto” Sierra, quien junto al “Nino” Landa, está en la galería de los inmortales del club. A las capacidades del técnico y los jugadores, en esta Unión se suman el probado buen juicio del propietario Jorge Segovia, del directorio liderado por José María Llorente y del gerente general Johnny Aswhell. El futuro siempre demanda nuevos desafíos y más que buscar remedios para lo que no ha de volver debemos aprovechar las experiencias pasadas como combustible para los nuevos tiempos. Estoy muy convencido que hay mucho margen de crecimiento y triunfos para Unión Española. Institucional y deportivamente, en Unión Española hay objetivos muy claros, convicción en las políticas y gran compromiso de las personas participantes. Esto es un activo de muchísimo valor que no poseen todos los clubes y que es muy difícil de lograr y mantener en un ambiente tan especial como el fútbol. Lo anterior, me permite invitar a mirar el bosque y a no detenernos en derribar el árbol (“de acero”) que nos ha caído encima y que genera la natural rebeldía, disconformidad y decepción que acompaña a toda derrota. Creo que el diagnóstico de lo ocurrido está claro. También creo que el remedio está a la mano. Es evidente que el club se ha transformado en uno de los modelos de negocios más sostenibles que hay en el fútbol chileno. Es un proyecto que transmite los valores propios de la actividad deportiva y los especiales de esta conducción, como son la convicción en metas, el trabajo duro, perseverante, transparente y responsable para conseguir los objetivos. La responsabilidad social de Unión Española encuentra una plataforma en las divisiones inferiores del club al sacar a cientos de jóvenes de los riesgos de la calle generando una cultura deportiva que los aleja de los peligros de la droga y la delincuencia. Por si eso no bastara, para algunos jóvenes constituye una fuente de empleo que les permite acceder a remuneraciones que su formación y redes personales no les otorgarían. Si prospera el proyecto de ciudad deportiva, la comuna sede de la misma se verá favorecida urbanística, ambiental y socialmente por la construcción de una infraestructura como la planificada y por la oportunidad de recreación que la misma significará para el sector. Finalmente, y lo que no es menor, la imagen de España seguirá siendo querida y respetada en nuestro país porque sin duda la Unión es el mejor embajador hispano en estas tierras. Es cierto que el título de campeón era un gran trampolín para todo ello. Convencido que vienen días de triunfo porque siempre se premia el buen hacer y a las buenas personas, simplemente felicito a todos porque Unión Española es un ejemplo de hacer las cosas bien. Nos vemos en Santa Laura. Ojalá que seamos tantos y con tanta pasión como la última vez. ¡Fuerza Unión!
Publicado por
Volante de Contención
en
11:32
0
comentarios